Susana Graf nació en Munich Alemania es hija de José Graf: que por amor a la madre de Susana dejo el sacerdocio y de Susanna Zimmermann que por amor a Graf, dejo a su familia, la cual se oponía a su unión con José.
Ambos dejaron la Rusia y emigraron a Alemania. José Graf se dedico entonces a la pintura y a una vida de bohemia. También fue "hipnotizador y magnetizador" Ambos procrearon catorce hijos, de los cuales solo ocho de ellos sobrevivieron a la infancia.
Su padre José le enseño el ajedrez a Susana a la edad de cinco años, cuando ella creció, su padre ése negó a que asistiera a los cafés con el siguiente razonamiento: ¡para mi es inaudito que una muchacha joven, quiera jugar ajedrez con los hombres, completamente imposible.
Susana actualmente vive en a Greenwich Village en Nueva York, y es una de las mejores jugadoras de ajedrez, su Elo actual es de 2431, considerada por mucho tiempo la segunda mejor del orbe.
En su juventud fue rebelde, huyo del hogar, trabajo de niñera, también frecuento y habito el barrio de los artistas. Vivió con monjas, de las cuales dice: unas eran buenas y otras malas, a los diecisiete años, fue la campeona femenina de Múnich y gano el torneo de Semmering. Ha intentado el ser la campeona mundial.
Susana, hoy Sonja, habla un perfecto español. Es una mujer madura; bella, de pelo gris, viste una blusa, pantalones color vino, y unas gafas ocultan sus ojos. Ha triunfado en el Campeonato Femenino de California y en el Campeonato Femenino de los Estados Unidos: compartiendo el campeonato con Gisela Kahn.
La he felicitado por su recién título de Campeona de los Estados Unidos. Sonja bebe del vaso y comenta: Gracias, muy amable y enciende un cigarrillo más.
Nos cuenta que su interés por el ajedrez profesional se despertó tarde y nos relata: En una ocasión regresando de hacer unas compras por la ciudad de Munich pase enfrente de un club de ajedrez y ensimismada me quede mirando una de las partidas. La partida entre un hombre y una joven me cautivó tanto que mis facciones instintivamente debían delatar todos mis pensamientos.
Cuando la muchacha jugaba, a mi entender de manera catastrófica, dominaba los músculos de mi cara una rabiosa expresión de desencanto, mientras que después de las buenas jugadas del hombre, se podía ver en mis facciones una amigable expresión de asentimiento, así estuve cerca de dos horas y media delante de esa ventana, sin que en el mundo de mis pensamientos existiera otra cosa que el ajedrez.

De repente fui arrancada de mi observación, un ajedrecista se hallaba junto a mi, disculpándose y aclarándome su presencia mi lado. Me dijo que había comprendido, por mi actitud, lo aficionada que era yo al ajedrez y que, por tanto, debía entrar y jugar alguna partida.
Su padre José le enseño el ajedrez a Susana a la edad de cinco años, cuando ella creció, su padre ése negó a que asistiera a los cafés con el siguiente razonamiento: ¡para mi es inaudito que una muchacha joven, quiera jugar ajedrez con los hombres, completamente imposible.
Susana actualmente vive en a Greenwich Village en Nueva York, y es una de las mejores jugadoras de ajedrez, su Elo actual es de 2431, considerada por mucho tiempo la segunda mejor del orbe.
En su juventud fue rebelde, huyo del hogar, trabajo de niñera, también frecuento y habito el barrio de los artistas. Vivió con monjas, de las cuales dice: unas eran buenas y otras malas, a los diecisiete años, fue la campeona femenina de Múnich y gano el torneo de Semmering. Ha intentado el ser la campeona mundial.
Susana, hoy Sonja, habla un perfecto español. Es una mujer madura; bella, de pelo gris, viste una blusa, pantalones color vino, y unas gafas ocultan sus ojos. Ha triunfado en el Campeonato Femenino de California y en el Campeonato Femenino de los Estados Unidos: compartiendo el campeonato con Gisela Kahn.
La he felicitado por su recién título de Campeona de los Estados Unidos. Sonja bebe del vaso y comenta: Gracias, muy amable y enciende un cigarrillo más.
Nos cuenta que su interés por el ajedrez profesional se despertó tarde y nos relata: En una ocasión regresando de hacer unas compras por la ciudad de Munich pase enfrente de un club de ajedrez y ensimismada me quede mirando una de las partidas. La partida entre un hombre y una joven me cautivó tanto que mis facciones instintivamente debían delatar todos mis pensamientos.
Cuando la muchacha jugaba, a mi entender de manera catastrófica, dominaba los músculos de mi cara una rabiosa expresión de desencanto, mientras que después de las buenas jugadas del hombre, se podía ver en mis facciones una amigable expresión de asentimiento, así estuve cerca de dos horas y media delante de esa ventana, sin que en el mundo de mis pensamientos existiera otra cosa que el ajedrez.

De repente fui arrancada de mi observación, un ajedrecista se hallaba junto a mi, disculpándose y aclarándome su presencia mi lado. Me dijo que había comprendido, por mi actitud, lo aficionada que era yo al ajedrez y que, por tanto, debía entrar y jugar alguna partida.
Magnifico - pensé - mis deseos iban por fin a cumplirse, al principio contesté, titubeando, que no podía jugar porque sólo sabía lo poco que había visto en mi casa, pero el ajedrecista insistió: Ahora debe usted venir, hemos comprendido que le gusta el ajedrez y no la dejaremos ir. Le seguí al interior del café, buscó un contrincante, del cual no tuve ningún interés en saber quien era, y fue cómico, le gané, los aplausos no querían tener fin.
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Usted debe venir todos los días - me dijeron -, no puede llegar lejos en el ajedrez con sólo desearlo. Que importaba la riña y demás por llegar 4 horas tarde a casa! Mi decisión estaba tomada, tenía suficiente edad y decidí dedicarme a mi querido ajedrez.
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Triunfo dos veces ante Rudolf Spielmann durante unas simultáneas. Empato con Keres. Nos dice: fui campeona de Alemania, viaje por toda Europa para adquirir más experiencia. El ajedrez me procuro una vida libre e independencia, conocí gente, y me aleje de dos aversiones: mi Padre y el social nacionalismo de Hitler.
Su cara se ilumina cuando recuerda a su amiga inglesa Vera. Jugué contra Menchik en un encuentro amistoso en Amsterdam y en un match oficial por el Campeonato del Mundo en Semmering. También en Argentina; perdí los encuentros, en este país del sur de América obtuve el segundo lugar con una puntuación de 16-3, detrás de Menchik que tenía una puntuación de 18-1.
Quien ha visto a Sonja jugar en su juventud, sabe de su elegancia en el vestir, de su ser emocional, agitado, como un colibrí y de sus dedos que enroscaban lápices, plumas o cigarrillos.
Fui excluida del equipo alemán durante la olimpiada en argentina por no simpatizar con la ideas del régimen nazi, - no fui precisamente el ideal femenino ario-. Incluso me decían Gitana por mi vida emancipada de prejuicios sociales. Fue entonces que participe en ellas, bajo la bandera internacional de un país ficticio: "Libertad"
¡En Argentina me manufacturaron una bandera con la palabra impresa "Libre" y Libre ha sido mi bandera!. En la justa gané 16 partidas y perdiendo sólo tres una de ellas con Menchik.
Al mencionar nuevamente el nombre de la inglesa; su ser, se alerta, sus músculos se tensan, su rostro refleja; vivencias lamentables: ¡ Tuve una partida ganada, pero encontré tres jugadas dudosas o si quiere llamarles estúpidas, que me hicieron perder!
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Usted debe venir todos los días - me dijeron -, no puede llegar lejos en el ajedrez con sólo desearlo. Que importaba la riña y demás por llegar 4 horas tarde a casa! Mi decisión estaba tomada, tenía suficiente edad y decidí dedicarme a mi querido ajedrez.
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Triunfo dos veces ante Rudolf Spielmann durante unas simultáneas. Empato con Keres. Nos dice: fui campeona de Alemania, viaje por toda Europa para adquirir más experiencia. El ajedrez me procuro una vida libre e independencia, conocí gente, y me aleje de dos aversiones: mi Padre y el social nacionalismo de Hitler.
Su cara se ilumina cuando recuerda a su amiga inglesa Vera. Jugué contra Menchik en un encuentro amistoso en Amsterdam y en un match oficial por el Campeonato del Mundo en Semmering. También en Argentina; perdí los encuentros, en este país del sur de América obtuve el segundo lugar con una puntuación de 16-3, detrás de Menchik que tenía una puntuación de 18-1.
Quien ha visto a Sonja jugar en su juventud, sabe de su elegancia en el vestir, de su ser emocional, agitado, como un colibrí y de sus dedos que enroscaban lápices, plumas o cigarrillos.
Fui excluida del equipo alemán durante la olimpiada en argentina por no simpatizar con la ideas del régimen nazi, - no fui precisamente el ideal femenino ario-. Incluso me decían Gitana por mi vida emancipada de prejuicios sociales. Fue entonces que participe en ellas, bajo la bandera internacional de un país ficticio: "Libertad"
¡En Argentina me manufacturaron una bandera con la palabra impresa "Libre" y Libre ha sido mi bandera!. En la justa gané 16 partidas y perdiendo sólo tres una de ellas con Menchik.
Al mencionar nuevamente el nombre de la inglesa; su ser, se alerta, sus músculos se tensan, su rostro refleja; vivencias lamentables: ¡ Tuve una partida ganada, pero encontré tres jugadas dudosas o si quiere llamarles estúpidas, que me hicieron perder!
Pensativa aún, retoma el hilo de la charla ...en fin durante mi estancia en Argentina, Alemania invadió Polonia y esto cambio para bien el curso de mi vida.
Se le explica a la autora de los libros publicados en Argentina "Así juega una mujer" y "Yo soy Susann", discípula de Tarasch que al nombrársele una palabra deberá mencionar en forma libre lo que le venga en mente. A continuación la transcripción de sus respuestas.
El ajedrez.
El ajedrez fue mi salvación, la única forma que encontré para rebelarme ante un mundo hostil y conquistar mi propia libertad.
El juego ciencia para mi se convirtió en un medio de escape mental. El juego fue para mi una forma de valorarme, el confirmarme en una competencia intelectual. Cuando juegas ajedrez todo tu cuerpo funciona.
El ajedrez fue mi salvación, la puerta de escape ante el dolor de mi infancia y el yugo familiar.
Vestirse de hombre.
-Para poder viajar sola por Europa y que me tomaran en serio en los torneos, tuve que vestirme como un hombre. La ropa masculina me otorgó la independencia que a las mujeres se nos negaba.
Me dijeron que una joven no debía jugar al ajedrez contra hombres; eso solo hizo que quisiera demostrar que en el tablero la inteligencia y la fuerza no tienen género.
Se suele decir que las mujeres juegan al ajedrez con el corazón y los hombres con la cabeza. Yo juego con la pasión de quien lucha por su vida en cada movimiento.
Cuando es mi turno de mover, mis poderes mentales se concentran rigurosamente en esa única jugada. El resto del mundo desaparece.
Usted combino en su juventud el ajedrez, con la vida nocturna en los cafés, la vida bohemia, el alcohol y la rebeldía.
-El café no era solo un lugar para jugar; era mi hogar. Allí, entre el humo de los cigarrillos, el alcohol y las conversaciones hasta el amanecer, me sentía verdaderamente libre de las ataduras que me imponían.
Muchos me decían que para ser una gran campeona debía llevar una vida ordenada, acostarme temprano y no beber. Pero el ajedrez no era para mí una disciplina militar, sino una pasión salvaje que se alimentaba de mi propia libertad.
Podía pasar la noche entera de fiesta, pero al día siguiente, cuando me sentaba frente al tablero, todo lo demás desaparecía. La mente se aclaraba de golpe; el ajedrez era mi verdadera adicción, la única que lograba ponerme de rodillas.
No fui una mujer fácil ni complaciente. Beber, fumar, vestir con pantalones y trasnochar eran mis formas de gritarle al mundo que mi vida y mi ajedrez me pertenecían únicamente a mí.Viajar.
-Ame viajar, amo el viajar
Susana agrega al tema ajedrez lo siguiente: Cuando por primera vez en mi vida, disputando una partida de torneo, me vi frente a un hombre ante una mesa de ajedrez, sentí un sentimiento extraño.
Hasta ese momento había jugado solamente con mujeres, que, aunque muy fuertes, no eran para mí la prueba de fuego definitiva. ¡Cómo martillaba mi pobre corazón recordando todas las cosas oídas sobre el sexo fuerte!
En esos momentos me sentí de veras como un hombre. Y en esta dura lucha encontré fuerzas que no sospechaba que llevaba ocultas en mí.
-Ame viajar, amo el viajar
Susana agrega al tema ajedrez lo siguiente: Cuando por primera vez en mi vida, disputando una partida de torneo, me vi frente a un hombre ante una mesa de ajedrez, sentí un sentimiento extraño.
Hasta ese momento había jugado solamente con mujeres, que, aunque muy fuertes, no eran para mí la prueba de fuego definitiva. ¡Cómo martillaba mi pobre corazón recordando todas las cosas oídas sobre el sexo fuerte!
En esos momentos me sentí de veras como un hombre. Y en esta dura lucha encontré fuerzas que no sospechaba que llevaba ocultas en mí.
El machismo en el ajedrez.
-El tablero de ajedrez no entiende de sexos; las piezas se mueven igual para un hombre que para una mujer. Lo que nos faltaba no era capacidad, sino la libertad de dedicar nuestra vida al juego sin pedir perdón.
Prefiero perder una partida buscando un ataque brillante que ganar con una defensa tímida y aburrida. Mi ajedrez es como mi vida: combativo, arriesgado y sin concesiones.
En el mundo del ajedrez eres tu propia defensora. Cuando te sientas a jugar, estás sola con tu mente; ningún aplauso ni ningún amigo pueden salvarte si cometes un error. El ajedrez es para hombres es un mito.La cafetería de consejo del Hotel Peterhof en Marienplatz
La cafetería de consejo del hotel Peterhof en Marienplatz.
-Un bello lugar, espacio del "club de Tarrasch".
Las normas.
-En el ajedrez la respeto. En la vida debí luchar contra ellas, jugando ajedrez, batallando en torneos de hombres; venciendo las trabas sociales.
George Sand.
-Al igual que ella comencé a preferir el uso de vestimentas masculinas. Este disfraz masculino me permitió sentir más libertad. "Un hombre y una mujer son hasta tal punto la misma cosa que casi no se entiende la cantidad de distinciones y de razonamientos de los cuales se nutre la sociedad sobre este argumento" ¡La frase es de Sand!.
En un mundo de hombres, me he comportado a veces como uno mas, he sido libre de vivir mi vida.
Jugar en los cafés.
-El círculo del Maestro Hermann Geist y del Dr. Eduard.

Señorita Müller.
-Johanna la mejor jugadora de Munich en ese entonces. Después de ganarle tres partidas abandono el salón molesta. La segunda partida fue especialmente bonita, conseguí darle un mate con dos caballos muy similar a una famosa partida de Paul Morphy.
Siegbert Tarrasch.
-Lo conocí cuando el tenia 70 años. Fue mi preceptor y amigo, de una lucidez asombrosa, pronto tuve un lugar habitual en su mesa, en el circulo, al lado de los maestros: Hermann Geist y Dr. Eduard Dyckhoff.
"La pequeña Morphy".
-Sobre nombre que me pusieron mis amigos después de ganarle a la joven Müller. Injustificado yo siempre he jugado pocionalmente e intento ganar por la acumulación de pequeñas ventajas.
Pieza tocada pieza jugada.
-Noté en un Maestro que se sentó sobre sus manos y estudió detenidamente una posición complicada. Esto me sorprendió, después le pregunte por qué actuó así. Para evitar los errores, y él se jactó: las manos son los enemigos peores para la realización de combinaciones en el ajedrez.
Sonja Graf-Stevenson.
-Me despose con Vernon Stevenson, un marino mercante, a quien lleve al puerto seguro del matrimonio.

Herman Steiner.
-Un buen amigo. Nació Dunaszerdahely. Steiner llegó a la ciudad de Nueva York muy joven. Durante un tiempo, fue boxeador. A los 16 años fue miembro del Club de Ajedrez húngaro y el Club de Ajedrez de Stuyvesant. Con la experiencia adquirida en la activa escena de ajedrez de Nueva York.
Steiner rápidamente desarrolló su habilidad en el ajedrez y en 1929 empató por el primer lugar con Jacob Bernstein en el campeonato del estado en Buffalo . El mismo año fue el primero en la Reserva Premier en Hastings , Inglaterra. Steiner salió de Nueva York, estableciéndose en Los Ángeles en 1932.
Se convirtió en editor de ajedrez del diario Los Ángeles
Times ese año, escribiendo una columna de ajedrez. Formó el Club de Ajedrez Steiner, más tarde llamado el Grupo de Ajedrez de Hollywood, este fue visitado por muchas estrellas de cine como Humphrey Bogart , Lauren Bacall , Charles Boyer y José Ferrer . Steiner .
El Grupo de Ajedrez Hollywood organizó el Torneo Panamericano Internacional en 1945 y el Segundo Panamericano de Ajedrez Congreso en 1954. Steiner jugó tres partidos de desafío contra Fine, como sabe uno de los mejores jugadores del mundo. Fine gan+o los tres partidos: por 5 ½ ½ -4 en Nueva York 1932, por 3 ½ - ½ en Washington, DC 1944, y por 5-1 en Los Ángeles 1947.
Vera Menchik.
-Al igual que ella comencé a preferir el uso de vestimentas masculinas. Este disfraz masculino me permitió sentir más libertad. "Un hombre y una mujer son hasta tal punto la misma cosa que casi no se entiende la cantidad de distinciones y de razonamientos de los cuales se nutre la sociedad sobre este argumento" ¡La frase es de Sand!.
En un mundo de hombres, me he comportado a veces como uno mas, he sido libre de vivir mi vida.
Jugar en los cafés.
-El círculo del Maestro Hermann Geist y del Dr. Eduard.

Señorita Müller.
-Johanna la mejor jugadora de Munich en ese entonces. Después de ganarle tres partidas abandono el salón molesta. La segunda partida fue especialmente bonita, conseguí darle un mate con dos caballos muy similar a una famosa partida de Paul Morphy.
Siegbert Tarrasch.
-Lo conocí cuando el tenia 70 años. Fue mi preceptor y amigo, de una lucidez asombrosa, pronto tuve un lugar habitual en su mesa, en el circulo, al lado de los maestros: Hermann Geist y Dr. Eduard Dyckhoff.
"La pequeña Morphy".
-Sobre nombre que me pusieron mis amigos después de ganarle a la joven Müller. Injustificado yo siempre he jugado pocionalmente e intento ganar por la acumulación de pequeñas ventajas.
Pieza tocada pieza jugada.
-Noté en un Maestro que se sentó sobre sus manos y estudió detenidamente una posición complicada. Esto me sorprendió, después le pregunte por qué actuó así. Para evitar los errores, y él se jactó: las manos son los enemigos peores para la realización de combinaciones en el ajedrez.
Sonja Graf-Stevenson.
-Me despose con Vernon Stevenson, un marino mercante, a quien lleve al puerto seguro del matrimonio.

Herman Steiner.
-Un buen amigo. Nació Dunaszerdahely. Steiner llegó a la ciudad de Nueva York muy joven. Durante un tiempo, fue boxeador. A los 16 años fue miembro del Club de Ajedrez húngaro y el Club de Ajedrez de Stuyvesant. Con la experiencia adquirida en la activa escena de ajedrez de Nueva York.
Steiner rápidamente desarrolló su habilidad en el ajedrez y en 1929 empató por el primer lugar con Jacob Bernstein en el campeonato del estado en Buffalo . El mismo año fue el primero en la Reserva Premier en Hastings , Inglaterra. Steiner salió de Nueva York, estableciéndose en Los Ángeles en 1932.
Se convirtió en editor de ajedrez del diario Los Ángeles
Times ese año, escribiendo una columna de ajedrez. Formó el Club de Ajedrez Steiner, más tarde llamado el Grupo de Ajedrez de Hollywood, este fue visitado por muchas estrellas de cine como Humphrey Bogart , Lauren Bacall , Charles Boyer y José Ferrer . Steiner .
El Grupo de Ajedrez Hollywood organizó el Torneo Panamericano Internacional en 1945 y el Segundo Panamericano de Ajedrez Congreso en 1954. Steiner jugó tres partidos de desafío contra Fine, como sabe uno de los mejores jugadores del mundo. Fine gan+o los tres partidos: por 5 ½ ½ -4 en Nueva York 1932, por 3 ½ - ½ en Washington, DC 1944, y por 5-1 en Los Ángeles 1947.
Vera Menchik.
-Una mujer maravillosa, una bellísima compañera. Tengo los mejores recuerdos de mi amiga. Recuerdo haber leído un ejemplar del British Chess Magazine, después de su absurda muerte, debajo de los escombros, por las bombas alemanas arrojadas sobre Londres, donde se escribía: "La muerte de Miss Vera Menchik elimina no sólo la mujer más grande jugando ajedrez de todos los tiempos, sino una personalidad encantadora".
También decía algo como que "el juego de ella, se caracterizó por la sólida posición de juego, con la clara finalidad de lograr un final favorable del juego y evitar las complicaciones. Pero el redactor, agregaba, que Vera carecía de imaginación e inventiva y agregó, el prejuicio, de que la mujer es en el ajedrez aburrida o poco interesante. ¡Qué estupidez, que majadería fueron estos comentarios machistas!

Rudolf Spielmann.
-Le gané dos simultaneas me dio confianza para jugar en torneos internacionales.

Doctor Max Euwe.
-Decidió organizar un match entre Vera y yo, valido para el Campeonato del Mundo En ese entonces ella contaba con cuatro títulos mundiales, Fue un encuentro individual. La primera partida la gane, después fue un caos al enfermarme de una gripa atroz: juegue con fiebre e intensas cefaleas.
Después de la justa debí guardar cama por 14 días. En nuestro segundo encuentro los resultados fueron 9 victorias para Menchik, dos para mi y cinco tablas.
Goebbels.
-Criminal nazi. No me permitió jugar por Alemania. Los argentinos me hicieron una bandera con la palabra Libre, he jugado en virtud de ello.

George Koltanowski, Gideon Stahlberg y Miguel Najdorf.
Todos decidimos quedarnos en Argentina y no volver a una Europa en guerra. Abjurare de Alemania. Aun recuerdo el Hotel Español, en plena Avenida de Mayo. En Argentina aprendí el español. Esta diáspora dio frutos en Argentina.
Sus libros.
-En Argentina escribí dos libros: "Así juega una mujer" y "Yo soy Susann".
Gisela Kahn Gresser.
-Una excelente ajedrecista americana, bueno también desde hace años lo soy, adquirí la nacionalidad. Compartí con ella el primer puesto del Campeonato Americano.
Los ajedrecista se hacen solos.
-¡Que Gansada! ( termino argentino que define a un comentario como tonto o absurdo) Fui alumna de Doctor Dyckoff, Tarasch y doy clases en el instituto: Queen’s Pawn Chess Emporium.
Estocolmo.
-Ese mismo año se dispute en esta ciudad una justa valedera para el Campeonato del Mundo obtuve el 3er
lugar.

Trasatlántico de carga y pasajeros de la naviera belga Compagnie Maritime Belge (CMB), que operó en las rutas hacia Sudamérica a mediados del siglo XX.
Los ajedrecista se hacen solos.
-¡Que Gansada! ( termino argentino que define a un comentario como tonto o absurdo) Fui alumna de Doctor Dyckoff, Tarasch y doy clases en el instituto: Queen’s Pawn Chess Emporium.
-Ese mismo año se dispute en esta ciudad una justa valedera para el Campeonato del Mundo obtuve el 3er
lugar.
Sala de juego en el Teatro Politeama de
Buenos Aires (1939). Fuente: La Izquierda Diario

Trasatlántico de carga y pasajeros de la naviera belga Compagnie Maritime Belge (CMB), que operó en las rutas hacia Sudamérica a mediados del siglo XX.
“Piriápolis".
-Un trasatlántico belga en el que viajaron 90 ajedrecistas de Europa a la Argentina para participar el Torneo de las Naciones, alguien, Tratakover con su humor le llamo el Arca de Noe.
Desafortunadamente yo no viajé en este navío, que zarpo de Amberes. Convivir durante el largo viaje con tantos ajedrecistas, me hubiese encantado, me perdí de una experiencia sin igual. Debí hacerlo desde Inglaterra, donde conseguí con el cónsul el permiso para hacerlo. El régimen nazi, no deseaba que yo participase, como ya le conté.
En el mismo vapor viajo de regreso Vera, feliz con su novena Corona mundial, solo para encontrar la muerte, en una Europa desgarrada por la guerra.
Durante el desarrollo del Torneo de las Naciones Alemania declaró la Guerra. Entonces los ingleses optaron por dejar la competencia. Se acumularon las protestas; tanto de los alemanes, como de Francia y Polonia, que ya estaban en guerra con Alemania, tanto así, que se pactaron y se declararon igualados a dos puntos los matches entre Polonia-Alemania y Francia-Alemania.
El teatro Politeama, ubicado en la avenida Corriente, se convirtió en un tablero político, la agitación era evidente en muchos de los presentes, Alemania intentaba imponer sus criterios. El detrimento fue visible en la calidad de las partidas, la preocupación, la crispación y la desvalorización moral en muchos era notoria.
Los alemanes obligaron a los checos, para que contendieran como un “Protectorado” denominado de Bohemia-Moravia. Ya que Austria y Checoslovaquia habían dejado de existir como naciones independientes, Incluso tantearon que la esvástica nazi representara a Checoslovaquia, solicitud que no prosperó ante la cordura del comité. Así es que vimos ondear la bandera tricolor de Checoslovaquia.
Con la bandera der Palestina participaron europeos cuyo origen era judío. Su capitán fue el austriaco Moshe Czermiak.
Polonia no pudo vencer a los alemanes que resultaron campeones, por una mínima diferencia de medio punto.
El dolor se hizo presente, en varios de los jugadores, Teodor Regedziński . un jugador polaco, de gran estatura, se encontraba consternado, cuando supo que Alemania ataco e invadió a Polonia. Perdió la concentración ante un rival más débil y fue derrotado en su partida.
Polonia: Frydman, Tartakower, Regedzinski y Sulik , 1939.
Él resolvió regresar a Lodz su pueblo, que había sido bombardeado por los nazis, y decía, a quienes querían oírlo, en polaco, en alemán, en ruso, en inglés y francés, que son los idiomas que él hablaba, que intentaría llegar a Polonia “Sé que me espera la miseria y el dolor, pero no puedo abandonar a lo único que justifica mi vida: mi hogar no podría vivir sin saber cómo y cuanto sufren mi esposa e hijos”
Moisés Mendel Najdorf
-Él también aprendió a jugar a lado de Saviely Tartakower, un hombre sabio, poseedor de una gran cultura. Najdorf nació en Varsovia. Como a mí, la guerra le sorprendió, fuera de su hogar.
Después supe que al llegar a Alemania, ya lo esperaba su esposa. Los polacos tomaron como una traición que Teodor optara por la Alemania de Hitler.
Con el nombre de Theodore Reger participó en los torneos patrocinados por los nazis. Incomprensiblemente regresó a Polonia, donde el régimen comunista lo condeno a 4 años de trabajós forzados en un campamento, lo cual deterioró su salud. Me entere que su mujer murió durante esta cruenta guerra.
Moisés Mendel Najdorf
Estuve al tanto que los nazis asesinaron a su esposa, a su hija, a su padre. Perdió a sus hermanos, a todos sus seres queridos. ¡Qué tiempos tan tristes, tan amargos, desgarradores y sin consuelo debió pasar Miguel.
Se quedó a vivir en la Argentina y volvió a formar una familia. El ajedrez argentino creció con sus enseñanzas. La nuestra fue una diáspora que dio sus frutos.
Las lagrimas asoman a los ojos de Sonja, le ofrezco un pañuelo y después de una pausa le pregunto sobre Rudolf Spielmann.
-Le gané dos simultáneas me dio confianza para jugar en torneos internacionales. Huyendo de los nazis fue a parar a Suecia. Fue una lástima que muriera solo y olvidado a causa de la guerra.
-Le gané dos simultáneas me dio confianza para jugar en torneos internacionales. Huyendo de los nazis fue a parar a Suecia. Fue una lástima que muriera solo y olvidado a causa de la guerra.
Buenos Aires.
-Contendí en el Campeonato del Mundo, termine segunda. Cuatro derrotas sufrió Menchika lo largo de su vida en sus 101 partidas en los diversos campeonatos del mundo y tres de ellas; fueron conmigo.
-Contendí en el Campeonato del Mundo, termine segunda. Cuatro derrotas sufrió Menchika lo largo de su vida en sus 101 partidas en los diversos campeonatos del mundo y tres de ellas; fueron conmigo.
¿Recuerda la tabla final?
- Vera Menchik primer lugar, yo el segundo, los siguientes sitios los ocuparon: Berna Carrasco , Frield Rinde, May N. Karff , Milda Lauberte, María Teresa Mora, H. Roodzant,. Janecek Paulette Schwartzmann, lngrid Larsen, Dora Trepat, Lugeharg Anderson Reischer, Maria A. Berea, Aegemans Stoffels, María A. de Vigil, Raclauskiene,. Ruth Bloch Nakkerud y una mujer de apellido Lougheed me parece.
¿Cuáles fueron sus sentimientos al perder ante Vera?
¿A quienes recuerda de los Jugadores varones?
-A Buenos Aires llegaron 26 equipos; estos eran los de Alemania, Argentina, Bohemia y Moravia, Bolivia, Bulgaria, Brasil, Canadá, Cuba, Chile, Dinamarca, Ecuador, Estonia, Francia, Guatemala, Holanda, Inglaterra, Irlanda, Islandia, Letonia, Lituania, Noruega, Palestina, Paraguay, Perú, Polonia, Suecia y Uruguay
Recuerdo a Keres de Estonia, guapo y muy agradable, al culto, simpático y ocurrente Tartakower, a Stahlberg, a Lundin, ambos de Suecia, a Mikenas, de Lituania.
Entre los alemanes, a Eliskases, a Michel, a Engels, a Becker y al tempestuoso Reinhardt; entre los ingleses, a Alexander y Thomas; entre los del protectorado de Bohemia y Moravia a Foltys, Pelikan y Skalicka; a Petrovs un letón y entre las nuevas revelaciones, al polaco Najdorf y al canadiense Yanofsky.
¿Quiénes se quedaron en Argentina?
-Jiri Pelikan, Gideon Stahlberg, Paulin Frydman, Erich Eliskases, Paul Michel, Ludwing Engels, Albert Becker, Heinrich Reinhardt, Moshe Czerniak, Zelman Kleinstein, Meir Rauch, Markas Luckis, Ilmar Raud, Movsas Feigins, Karel Skalicka, Franciszek Sulik, Aristide Gromer, Christian De Ronde, Paulette Schwatzmann, y yo entre otros.
Todos decidimos quedarnos en Argentina y no volver a una Europa en guerra. Abjuré de Alemania.
¿En Argentina se encontró con los clubes de ajedrez, que no existían en Europa?
-Sí, en Europa se jugaba en los cafés, ahí se hacia uno, un experto en el ajedrez. Me llamó la atención que los ajedrecistas argentinos, aunque aman el juego, no lo practican como sus colegas europeos.
En casi todos los clubes, los socios prefieren mirar o conversar, a trabarse en una lucha ajedrecística, y es raro que las grandes figuras del ajedrez argentino, jueguen entre ellos partidas que no sean de torneos.
Parece que huyeran y se muestran reacios a jugar el más liviano "ping-pong". Y note con perdón de todos, que prefieren hacer comentarios sobre sus virtudes, que jugar una partida para demostrarlas.
Sin embargo, tienen algunas figuras de renombre universal, que no necesito mencionar aquí, y que son verdaderos campeones, pero que desgraciadamente actúan muy poco en torneos.
¿Volvió usted a ver a su madre o a su padre?
-No, jamás, en sus ojos se vislumbra el rencor.
¿Un buen recuerdo de Buenos Aires?
-Contendí en el Campeonato Femenil del Mundo y terminé segunda. Cuatro derrotas sufrió Menchik a lo largo de su vida en sus 101 partidas en los diversos campeonatos del mundo y tres de ellas fueron conmigo.
¡Aún recuerdo el Hotel Español, en la plena Avenida de Mayo! En Argentina aprendí el español.
-Soja se sonroja y me dice: En España, en la casa del campeón catalán Ángel Ribera Arnal, charlamos y saboreamos un café; George, Ribera, alguien más, y yo.
Es un tipo encantador, muy gracioso, con una memoria fotográfica, excelente persona, Recuerdo que alguien le preguntó durante la reunión: si era lógico casarse con un jugador de ajedrez? y Kolta contestó: ¡Depende de si acostumbra a cambiar las damas!
Sonja no para de reír, después de una pausa, cuenta: En España viví la vida con frenesí; asistí a muchas fiestas, a muchos bailes, ¡Lo pase de lo mejor!
He leído su libro "Aventuras de un maestro de ajedrez", donde relata sus giras dando exposiciones simultáneas con los ojos vendados. Él que fue un formidable jugador a ciegas, conoció a su esposa Leah en una cita a ciegas en Nueva York Sonja vuelve a reír
¿Continuó jugando en Argentina?
¿Continuó jugando en Argentina?
-Sí, desde luego, participé en muchos torneos, hasta el año 47 El principal de ellos, el que organizaba la Federación Argentina de Ajedrez y donde asistían: Herman Polnik, Nadjorf, Czerniak, Ståhlberg, Eliskases, Héctor Rossetto, Roberto Grau y otros ajedrecistas.
Moshe Czerniak.
-Pude ganarle.
Dr. Dyckhoff.
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-Cuando lo conocí, se entabló el siguiente dialogo:
Jovencita, ¿Cuándo ha aprendido a jugar al ajedrez?-¡Nunca! fue mi pronta respuesta.-¿Cuántos libros de ajedrez ha estudiado usted?- Pero, ¿es que existen libros dedicados al ajedrez? Y solté una franca carcajada.
Usted es ya un pequeño genio del ajedrez y yo intentaré que sea una maestra mundial- Magnífico, ¡gran maestro!
Por poco me da un sincope. Así se convirtió el Dr. Dyckhoff en mi profesor. Me enseñó los principios fundamentales del Dr. Tarrasch. Un estilo abierto y libre en consonancia con mi temperamento, fue la base para mi enseñanza.


Torneo de las Naciones de Buenos Aires.
-Lo recuerdo bien fue en el mes septiembre, por la noche me enfrente a mi amiga Vera Menchik. Un público numeroso se congregó alrededor de la mesa de juego. me satisfizo estar superior en la mayor parte del juego. Después no conseguí jugar con exactitud. Esa noche realmente llore.
Berna Carrasco.
-Jugadora chilena la conocí en en Argentina en este Torneo de Naciones logró el 3er puesto, superando a calificadas exponentes europeas.
¿A quienes recuerda de los Jugadores varones ?
-Al estoniano Keres, a Tartakower, al sólido y posicional Stahlberg y al agresivo Lundin, ambos de Suecia, la imaginación de Mikenas, de Lituania. Entre los alemanes, al analítico Eliskases, al inquieto Michel, al temerario Engels, al académico Becker y al tormentoso Reinhardt; entre los ingleses, a Alexander y Thomas; entre los de Bohemia y Moravia, Foltys, Pelikan y Skalicka; al letón Petrovs y entre las nuevas revelaciones. al polaco Najdorf y al canadiense Yanofsky.
"Yo Soy Susan".
-Mi libro. El recuento de los abusos físicos y psicológicos que sufrí durante mi infancia.
Su padre.
-Violencia física y mental. El tiempo no duerme los grandes dolores, pero sí los adormece. Citando a Sand.

Lisa Lane.
-Excelente ajedrecista, también es aficionada a la pintura, odia la música, en su departamento, no existen: ni la radio ni la televisión, dice que la música interrumpe su proceso de pensamiento. Conocí a sus gatos, dos preciosos siameses Nimzovitch y Philidor. Ha sabido manejar la publicidad.
Rock and Roll.
-La música de hoy, de los jóvenes, la era del bolígrafo.
La noche.
-Disfruto el cabaret, las fiestas, la vida social.
La píldora anticonceptiva.
-Yo viví una infancia desdichada, y en mi adolescencia grandes momentos de soledad y rabia. Mi padre fue un ser brutal; mi padre fue un bribón, que atropelló la moral. Mis hermanos era más o menos aceptados y queridos, según el color de su pelo o de su piel.
Mi padre fue un bribón, que abuso de la inocencia. De mis padres recuerdo las grandes decepciones por las que mi hicieron pasar, la dominación, la pasividad de mi madre, la pobreza de la familia, las limitaciones. Todo ello me marcó, y me obligo a huir del hogar. Siempre sentí un gran agujero dentro de mí, un gran vacío.
-¡Permítame terminar! He leído sobre la píldora, me parece que impide la ovulación. Mi madre no hubiese sufrido tanto, ni haber pasado por tantos embarazos no deseados y por la muerte, debida a la penuria de mis hermanos. Me parece un logro, que las mujeres se embaracen únicamente cuando lo decidan. Yo hubiese sido una niña deseada y feliz.
Respecto a esa sensación; es como sí yo me fuera de mi cuerpo, ausentándome… dejándolo vacío. Esa oquedad, la he vivido muchas veces. Ante la distimia, he abusado del alcohol, del cigarro, de la vida social… Gracias al ajedrez, muchas veces he recobrado mi autoestima.
El mundo que le toco vivir.
-Una sociedad tremendamente machista. He vivido exacta-mente como quise en un mundo diseñado para que las mujeres vivieran como otros querían. Si eso me convirtió en una figura polémica, que así sea.
Un régimen que intenta dictarme cómo debo pensar, cómo debo vestir o con quién debo jugar no merece mi lealtad. Mi única patria verdadera es el tablero de ajedrez.
¡Es usted atrayente, como una estrella de cine!
-Gracias, -Sonja sonríe, sus ojos brillan-
¡Es usted bella!
Gracias, -sonríe- mas bien deseable,
Idea y recopilación.
Dr. Gabriel Capo Vidal.
Con Euwe.
Czerniak - Sonja Graf, Mar del Plata (VER)
Descargar juegos de ajedrez 61 de Sonja Grafmodules.php?name=sections&op=printpage&artid=56Sonja Graf-Stevenson vs Francisco Benko (1939)-modules.php?name=sections&op=printpage&artid=56http://www.portalajedrez.com/visorjsn/keresp295.php

















































