La obra más hermosa de Marcel Duchamp es el empleo de su tiempo.
Marcel Duchamp Nació en Blainville-Crevon, un pequeño pueblo, donde su padre, Eugène Duchamp, ejercía como notario y alcalde, su madre fue Marie-Caroline-Lucie Nicolle. Fue el tercero de seis hermanos. Marcel asistió a clases de dibujo en el liceo. Su hermano primogénito Gastón había alcanzado cierta fama como pintor de carteles en París, en la que descollaba Henri Toulouse-Lautrec, también realizo ilustraciones para periódicos humorísticos parisienses que satirizaban la religión, el ejército y otros tantos bastiones de la moral convencional. Marcel, admiraba a su hermano y trató de imitar su estilo en sus primeros dibujos.
Con catorce años, pintó sus primeros óleos, de influencia impresionista, en los que se muestran paisajes de Blainville. También realizaría varios dibujos con diferentes medios: acuarela, aguada, monotipo, lápiz con un único tema: su hermana Suzanne, dos años menor que que también se dedicaría a la pintura, destacando como pintora dadaísta, un ejemplo de esta pintura es su Multiplication brisée et rétablie.
Los hermanos Duchanp de dedicaron a la pintura, no así Raymundo que opto por la escultura. Fue maestro del movimiento moderno de principios del siglo XX. desarrollo un estilo cada vez más geométrico y abstracto, su busto de Baudelaire, es de una simplificación absoluta en sus óvalos y líneas puras.
Su famosa escultura Caballo , medio animal y medio máquina, constituye una abstracción de gran osadía que ejerció gran influencia en los escultores posteriores.
Ya mayores, y en Ruan, su hermano Marcel contribuyó a organizar una exposición llamada Les Duchamp: Jacques Villon, Raymond Duchamp-Villon, Marcel Duchamp, Suzanne Duchamp quienes mostraron sus varias obras.
Cuando Marcel, contaba con once años su hermano Gaston le enseño a jugar al ajedrez, ambos sentían gran pasión por el juego. Jugabam los domingos, cuando iba a visitarlo a Puteaux, un suburbio de las afueras de París, si hacía buen tiempo salían al jardín de la casa para almorzar y pasar la tarde jugando.
Le pregunto al maestro, si, su guarda buenos recuerdos de esos tiempos, su mirada se posa, en Miró colgado en la pared y pasa a través de las gotas. Me refiere que algunos de estos momentos los ha plasmado en sus pinturas.
Marcel ha sido amigo de Apollinaire, Brancusi, Man Ray, Picabia, Breton, Satie, Cage, y mucha gente más imposible de enumerar. Y ha tenido varios amores Mary Reynolds, Maria Martins, Teeny Matisse... y algunos otros más
Marcel es pintor y un excelente ajedrecista. Inicia como artista dedicado a la pintura en Montmartre al dejar su casa. En Paris es donde pinta: Retrato del padre del artista y la partida de ajedrez.
Por estos tiempo exhibió sus obras en el salón de los independientes, inicio también una serie de dibujos humorísticos. Su influencia se mira en el desarrollo del surrealismo, el dadaísmo. Precursor del arte conceptual, del pop art, del minimal, de la performance, del arte procesual, prácticamente de todas las tendencias por las que ha discurrido el arte desde la segunda mitad del siglo XX.
Marcel rompe con los grupos de pintores e impone una fuerza subversiva, una nueva estética a nuevas inquietudes intelectuales. Destruye la idea de obra de arte y del creador sacralizado, con sus ready-mades. La provocación comenzó con su Desnudo bajando una escalera. ¡Un desnudo no baja una escalera!
El término: arte encontrado -readymades-, fue inventado por Marcel y se refiere al arte realizado mediante el uso de objetos que normalmente no se consideran artísticos, a menudo porque tienen una función no artística.
Su primer readymade, titulado Rueda de bicicleta, crea de parte del espectador un pensamiento nuevo para objetos comunes.
Marcel asegura: Yo no otorgo al artista esa especie de papel social en el que se cree obligado a hacer algo, en el que se debe al público. Me horrorizan todas esas consideraciones... Me hubiera gustado trabajar, pero había en mí un fondo de pereza enorme. Prefiero vivir, respirar, antes que trabajar
Marcelo lo ha hecho todo y apenas si ha explicado nada, deja al espectador la capacidad de inventarse una parte de su obra. Duchamp hace gala de la ironía de un sentido del humor corrosivo con el que se burla de todo, incluso de él mismo y se hace retratar jugando al ajedrez -la actividad intelectual por excelencia- frente a una mujer desnuda.
Se ha escrito: El readymade es ya tradición. Lo es desde que el mismísimo Duchamp lo instala en el Museo, cuando decide ponerlo en escena, no sólo exhibirlo sino inscribirlo dentro de la Historia. Los artistas más lúcidos saben que no se trata de una comodidad repetible, sino algo que -como todo lo que pertenece a la tradición, a la Historia del Arte- puede constituirse en referente, en problema a partir del cual se puede pensar y hacer arte. Si es que es paradigma de algo, lo es de la apertura. del horizonte de lo artístico, y no de la ruptura.
En su vida la pasión por el arte se combinó con su interés por el ajedrez. En el mundo del ajedrez Duchamp ganó varios torneos, como el Campeonato de París 1932 y Nueva York. Además formó parte de la selección francesa en cinco Olimpiadas: París 1924, La Haya 1928, Hamburgo 1930, Praga 1931 y Folkestone 1933. Entre sus compañeros de equipo figuró el campeón del mundo Alexander Alekhine, exiliado en Francia. llegó a poseer el título de maestro francés.
En algunas cartas menciona a sus amigos sucesos como: "he hecho grandes progresos... y no es que tenga la más mínima posibilidad de llegar a campeón de Francia, pero, dentro de uno o dos años, tendré el placer de poder jugar prácticamente contra cualquiera. Obviamente, es la parte de mi vida que me hace disfrutar más Eso se lo menciona a Jean Crotti, casado con su hermana susana.
Por carta le narra a Picabia, uno de sus mejores amigos: “Mi meta es convertirme en un jugador de ajedrez profesional que “ahora mismo, lo único capaz de interesarme sería una pócima que me permitiera jugar al ajedrez divinamente.
Escribe a Ettie Stettheimer “estoy empezando por los países pequeños... quizás algún día me decida a convertirme en campeón de Francia"
Durante el Torneo de Bruselas Duchamp jugó sorprendentemente bien, ganó siete puntos y medio sobre diez frente a contrincantes con experiencia y termino en tercer lugar. Un brillante inicio.
En el Bulletin de la fedération française des échecs, aparece un artículo donde se comenta los méritos de Duchamps, su solidez y la profundidad de su juego, su imperturbable serenidad, su estilo ingenioso y el modo impecable que tiene de aprovechar la menor ventaja. considera que es un contrincante formidable.
¿Le ha llevado varios años de trabajo El Gran espejo, asi como su obra el Gran vidrio? le pregunto a Marcel.
Marcel sonríe y me confiesa: hablar de la pintura me aburre un poco.
Es entonces que le sugiero que conteste a las preguntas o las palabras que le mencione, con lo primero que le venga a la mente El vuelve a sonreír. ¡Claro que sí, me gusta el buen humor y un poco de ironía,
esto me recuerda a Bretón!.
La ironia.
¡Iniciamos bien! La ironía es un camino lúdico para aceptar algo.
Ajedrez.
¡También es lúdico! Cuando juegas una partida es como si diseñaras algo o construyeras un mecanismo a través del cual ganas o pierdes. El aspecto competitivo no tiene importancia. El juego en sí mismo es muy, muy plástico. Eso es probablemente lo que tanto me atrajo hacia él. Mi atención la absorbio el ajedrez. Jugaba día y noche.
Cada vez me gustaba menos pintar.¿La suya es una afición al ajedrez?
Es una forma de decirlo, por mucho tiempo juegue día y noche y nada en el mundo me interesaba más que encontrar la jugada adecuada... y cada vez me interese menos por la pintura. Todo a mí alrededor adoptaba la forma del Rey o la Reina.¡Fui un fanático del ajedrez!
Marshall Chess Club.
Jugaba mucho al ajedrez en el Marshall Chess Club, donde logre ganarle en dos ocasiones a Frank Marshall en las partidas simultáneas que el maestro jugaba contra doce contrincantes.
Teeny Duchamp.
Jaja jaja, si ella fue mi esposa, en plena Luna de miel y cansada por mi afición al ajedrez, pego las piezas al tablero, imposibilitándome el poder jugar, ya, que yo pasaba varias horas al frente del tablero, lo cual a ella le disgustaba enormemente.
Capablanca.
Lo he admirado y estudiado, incluso juegue contra él en sus simultáneas El se presento en el Marshall Chess Club. Capablanca ganó veinte de las veinticuatro partidas, incluida la que jugó contra mi.
Meta ironia.
¿Se refiere a mis readymades? ¡Bueno, bueno! Los readymades flotan ajenos a cualquier pretensión. No son altas manifestaciones del espíritu, ni albergan la declaración de ningún tipo de principio. Actúan como la denuncia al mito de la obra maestra como son ejercicios de aguda ironía. Son operaciones subversivas y son juegos de doble o múltiple sentido. Es un objeto que liberado de la condena unívoca de su uso, puede ser dos o más cosas a la vez. El readymade comparte con las obras surrealistas la invitacion a ser interpretadas.
Trebucher tropiezo
¡Tiene trampa la pregunta volvemos al arte!. Fue una ismpiracion e“ready made” corresponde a una posición del tablero de ajedrez, a un perchero que clavetee en el suelo de mi apartamento. Escogí un tablón de madera con varias escuadras que había adquirido para colgar ropa pero que en mi desidia había abandonado en el suelo, hacia tiempo y con el que solía tropezar a menudo y lo clave definitivamente en el suelo, lo nombre Trébuchet -Perchero-, haciendo un juego de palabras con trébucher que significa tropiezo
Se ha dicho que esta obra despliega su ironía construido sobre lo que, formalmente, también es una determinada estructura de peones en el juego del ajedrez.
Entonces me pareció una estupenda idea.
Sus cuadros sobre el ajedrez.
El rey y la reina rodeado de desnudos veloces, la partida de ajedrez, Retrato de unos jugadores de ajedrez.
después. Por cierto la venta de esos tres cuadros, me proporcionaron 600 dolares ¡Me puso muy feliz ganar dinero!
Ha ganado varios, campeonatos ¿es así?
¡Volvemos al ajedrez! efectivamente el Campeonato de París y uno en Nueva York, forme parte de la selección francesa en cuatro Olimpiadas: La Haya , Hamburgo, Praga y Folkestone. Entre mis compañeros de equipo estuvo el campeón del mundo Alexánder Aliojin, exiliado en Francia. Éste se encontraba enfermo el día del encuentro Francia-EEUU en Hamburgo, de modo que tuve que defender el primer tablero ante Frank Marshall, uno de los mejores jugadores de su época, y logre hacer tablas
¿Es una solución el arte?
Soy alguien que no se caracteriza precisamente por mi voluntad de llamar la atención, tampoco por mi entrega desmedida al trabajo, ni por fatigas teóricas. Por el contrario, nunca consideró el arte como solución de nada, y para colmo he dejado de pintar y me dedicó a buscar la suerte de poder pasar a través de las gotas. Intento ser feliz
He querido servirme de la pintura, servirme del arte como para establecer un modus vivendi, una suerte de modo de comprender la vida, es decir, probablemente, de intentar hacer de mi propia vida una obra de arte, en lugar de pasarme la vida haciendo obras de arte en forma de cuadros, en forma de esculturas.
He pensado, lo pienso ahora no lo había pensado mientras lo hacía, que uno podía ocuparse muy bien de su vida, es decir, de su manera de respirar, su manera de actuar, su manera de reaccionar con los individuos, uno puede tratar eso como un cuadro, si usted quiere, como un cuadro viviente, un cuadro, incluso como un cuadro de cine. Soy mi propio ready-made vivo
Roche.
Un buen amigo quien dijo: “Una buena partida es tan importante para Marcel como un biberón para un bebé y vuelve a reír a carcajadas.
"Duchamp abandona la partida del arte por una interminable partida de ajedrez"
El mito, iniciado por mi amigo Bretón, la frase es de él.
Sus amores
¿Se refiere a las mujeres?
Sí
He contraído matrimonio, pero he podido capear la tormenta gracias mi a suerte. En un determinado momento, comprendí que no había que cargar la vida con demasiado peso, con demasiadas cosas para hacer, eso que llaman una mujer, hijos, una casa de campo, un automóvil. Y felizmente lo comprendí bastante temprano. el peso moral, la responsabilidad del matrimonio; entendí que soy egoístamente soltero.
Beatrice Woondo.
¡Oh que recuerdos provoca este nombre en mi, Actriz escritora pintora, bella mujer! La conocí en Nueva York y nos hicimos amantes.
Sus mejores obras.
En la producción de cualquier pintor o artista sólo hay cuatro o cinco cosas que cuentan realmente en su vida. Todo lo demás nos es más que relleno de cada día. Por lo general esas cuatro o cinco cosas sorprenden en el momento de aparecer.
Goethe.
Lo cito: “He fundado mi causa en nada”, "Lo divino mira a Dios, lo humano mira al hombre. Mi causa no es divina ni humana, no es ni lo verdadero, ni lo bueno, ni lo justo, ni lo libre, es lo mío, no es general, sino única, como yo soy único. Nada está por encima de mí.” ¿Es toda una declaración de principios verdad?
Picabia y Man Ray
Mis inseparables amigos. Man Ray, es hijo de emigrados rusos cuyo verdadero nombre es Emmanuel Radnitski, pero la familia cambo su nombre, adoptando el de Ray. A Picabia siempre le gustaron mucho las mujeres y los vehículos rápidos... - su risa es estrepitosa- de 1916. Él es de origen cubano. Recuerdo que escribiamos en la revista 391 Tritan Tzara, Man Ray, Jean Cocteau y yo.
Picabia escribio "Están todos acusados, pónganse en pie.../ Qué están haciendo aquí, aparcados como ostras serias.../ Dadá nada siente, es nada, nada, nada. /Como su paraíso, nada./ Como sus artistas, nada. /Como su religión, nada."
a Man Ray no le gusto nunca que le llamasen fotógrafo. Bretón le llamo: un mago de la luz. Ray retrató a Picabia, poso como si fuese la famosa pintora Tamara de Lempicka, mirando a la cámara, con una enorme bocina al alcance de su mano y con la otra sujetando el volante.
Ray destacaba por su imaginación. La solarización, es un efecto descubierto por Ray y su amante, la bella Lee Miller, que después lo abandono, Le diré que existen versiones que fue ella quien por accidente hallo el proceso de la solarización, rayogramas, imágenes realizadas sin cámara por el procedimiento de colocar objetos directamente sobre papel sensible y exponerlos a la luz ¡La vida son casualidades!
Su pintura: Desnudo bajando la escalera.
Mi desnudo bajando la escalera, puede que sea un gran propietario que teme caerse -exclamó rompiendo a reír. Una obra de arte no debe imponer fatalmente una solución al que la mira, sino quizá, ser una puerta abierta a la imaginación de cada uno.
Su obra no tiene entonces un mensaje
Cuando se hace algo, se hace con las tripas, todo el ser participa, corazón y cerebro, y esto fluye espontáneamente en el placer de la creación como el goce en el amor. Todo el mundo crea durante todo el día sin pensar sin embargo que está emitiendo un mensaje.
¿El ajedrez es como la pintura?
Encuentra, provoca, inventa nuevos manantiales.
Breton Freud
Bretón escribió su manifiesto La revolution surréaliste Bretón afirmaba que la fuente de su interés por el automatismo era debido a Freud. Bretón había estudiado medicina, había trabajado en la clínica de Charcot, donde Freud estudio la histeria. Lo que hizo Bretón fue iniciar un monologo, pronunciándolo rápido sin criticas ni juicio El automatismo para llegar al inconsciente.
El silencio.
El silencio es la mejor producción que se puede hacer: uno no lo firma y todo el mundo saca provecho de él.
Jules Laforgue y Raymond Roussel.
Del primero me atraía su humor cínico, el desapego de sus personajes y sus juegos verbales. Del segundo, su obra a base de juegos de palabras, transliteraciones y retruécanos. Me atrajo la locura de lo inesperado y el descubrimiento de una obra que parte únicamente de la imaginación del autor, pues para Roussel las obras no debían contener; nada salvo combinaciones de objetos totalmente imaginarios.
Usted le pintó una barbita y bigotes a la Gioconda, colocó una rueda de bicicleta sobre un taburete, le puso clavos a una plancha, tomó un urinario de porcelana y lo envió con un seudónimo a un prestigioso salón de arte.
Marcel con una simulada, cara seria responde:
Soy un anartista, si lo soy y sus ojos brillan.
¿El ajedrez es deporte?
Es un deporte violento, lo que mengua sus conexiones artísticas. Si hay que definirlo con una sola palabra, es una lucha.
¿Los teóricos en el arte?
La obra de arte sin una idea, por más peregrina, procaz o ingeniosa que fuera, sin una idea repito, que la sustentara no tendria valor, por otro lado el arte tiene la bonita costumbre de echar a perder todas las teorías artísticas. No creo en el arte, creo en los artistas. Contra toda opinión, no son los pintores sino los espectadores quienes hacen los cuadros.
Clement Greenberg.
¡Vaya los criticos del arte! La posición de este crítico - aval de la Escuela de Nueva York- consistía en la defensa de un arte puro y en la fe en el valor intrínseco de la obra de arte. Clement creía en la superioridad de un arte abocado a la solución de problemas de forma, depurado de cualquier referencia o relación con la contingencia, con el mundo y creía también en el valor de la originalidad de la obra y en la del estilo del artista. Consecuentemente yo Duchamp, aparecía ante sus ojos como una amenaza feroz, ubicándome demasiado cerca de la vulgaridad. Yo conspiraba contra la religión del arte y me reía de las pretensiones arribistas de los artistas de la posguerra que querían rehabilitar la poética romántica de lo sublime.
¿El objeto se presenta y se significa a sí mismo?
Las cucharas de madera africanas no eran nada en el momento en que fueron hechas. Eran simples objetos utilitarios. Luego, ellos se convirtieron en objetos bellos, en obras de arte.
Sabemos de sus varias contribuciones al arte ¿Que ha aportado usted al ajedrez?
Con una investigación sobre los finales de reyes y peones, reflejada en un libro escrito junto a Halberstad, sólo se publicaron 1.000 ejemplares. Profundiza en el estudio de la oposición de los reyes y las casillas con jugadas. ¡Sé que estas posiciones sólo se dan una vez en la vida!
Secador de botellas.
Uno de mis primeros ready made, que recuerda a un peón de ajedrez.
¿Por que ha dejado de pintar?
¿Qué quiere?, ya no tengo ideas
¿Lee lo que se escribe sobre usted?
Claro, pero lo he olvidado.
Trabajo.
Espero que haya un día en que se pueda vivir sin tener la obligación de trabajar. Me gusta más vivir que trabajar. No considero que el trabajo que hice tenga importancia desde el punto de vista social en el porvenir. Entonces, si usted quiere, mi arte sería vivir; cada segundo, cada respiración es una obra no inscripta en ninguna parte, que no es ni visual, ni cerebral. Es una suerte de euforia constante.
Contradecirse.
Siempre me he forzado a la contradicción, para evitar conformarme con mi propio gusto Se crea un equilibrio fatal como en el ajedrez. Hay que esforzarse siempre para verlo todo con una mirada nueva, incluso si nos contradecimos, porque el contexto de hoy no es nunca del todo el mismo que ayer.
Poseer cosas.
Intento llegar a no poseer nada, es necesario para lograr la libertad, la libertad de vivir, de vivir intensamente cada minuto con la espontaneidad de un pájaro que picotea una semilla, la deja por una hoja, regresa y canta la alegría de su descubrimiento. El pájaro canta, es un artista; la ardilla reúne provisiones, es un desagradable burgués capitalista. Sin provisiones, no poseer nada porque poseer es sobrecargarse. Ser el viajero sin equipaje.
Vivir sin preocupaciones.
Eliminar al máximo todas las preocupaciones para mantenerse a fin de ser libre. La infancia y la adolescencia, períodos en los que esta función es única, forman una preparación sólida para el momento en que la función de crear florecerá. Esta, según el individuo, se puede ejercer desde la manera más material fabricando hijos hasta la manera más etérea del matemático o del jugador de ajedrez, que sólo construyen para sí mismos y sin ninguna concretización. Siendo así, ¿por qué no intentar desembarazarse de todas las preocupaciones que conciernen a la función de mantenerse, es decir evitar el encharcamiento material o intelectual (leer cualquier cosa) y la esclavitud acaparadora de lo que se llama ‘ganarse la vida’ Se hace indispensable liberarse reduciendo a un mínimo estricto y, por otro lado, asegurarse la manutención de manera regular y eficaz rentas, mecenazgo, u otras para el que quiere acceder a la función verdadera de creación, la del artista.
Montmartre
Vivi ahí varios años mi padre nos enviaba con que vivir. Recuerdos sus cafés, llevaba siempre un cuaderno donde hacia apuntes de escenas de aquella vida, del barrio de sus seres la vida cotidiana.
La partida de ajedrez
En ese cuadro pinte a mis hermanos jugando y a sus esposas sentadas al lado.
Fue una pintura innovadora
Cada una de mis obras es distinta a la otra. Pinte después: Joven triste en un tren y a continuación;
Desnudo bajando una escalera
¿Desnudo bajando la escalera origino una gran polémica?
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Desnudo bajando la escalera aúna elementos del cubismo y futurismo El movimiento del futurismo atacaba al cubismo, pues bien yo exhibe el cuadro el salón de los independientes Sugirieron que le cambiara el titulo Cosa que no hice, recuperé mi cuadro y me lo llevé. Fue un auténtico giro en mi vida. Me di cuenta de que, después de aquello, nunca más volverían a interesarme demasiado en los grupos. Los mismos cubistas me pidieron que retirara el Desnudo bajando la escalera del Salón de los Independientes porque creían que la gente iba a pensar que era una burla contra el cubismo. Y yo dije: “Que se vayan al diablo”. Y no quise verlos más. Comprendí que teníamos objetivos distintos.
Cubismo.
Desde entonces huyo de el Fue determinante, abandone de la pintura.
Las viudas del ajedrez
Jajá jaja ¡Sí el término es buenísimo!. Me abandono por este pasatiempo mi mujer Yvonne Chastel acabó cansándose del ajedrez y volvió a París.
René Clair.
Participe en su película de veinte minutos es una representación del ballet Relâche. Yo aparezco en una escena jugando al ajedrez con Man Ray hasta que un chorro de agua interrumpe la partida
Usted es un trotamundos del arte, ¿adonde lo ha llevado el ajedrez?
Dejaba París durante semanas para participar en torneos. Jugué en la Rivera junto al equipo de Niza, y volví a participar en el Torneo de Bruselas al año siguiente ocupe el cuarto lugar me invitaron al equipo que representaría a Francia en las primeras Olimpiadas de ajedrez, donde Francia quedó séptima. Fui campeón de la Alta Normandía al ganar un torneo en Ruán. Participó en varias competiciones con el equipo nacional francés, capitaneado por Alexander Alekhine, campeón mundial.
Usted diseño el cartel del Campeonato de Francia.
Marcel luce cansado, y responde: Si, pensé en una llamativa imagen a base de cubos rosas y negros inscritos dentro del perfil de la figura del rey. En este torneo, por poco le gano a al Campeón, Robert Crepeaux, logre el sexto lugar.
Premio a la brillantes.
Lo obtuve en el Torneo de Hyéres.
Tartakover.
Fue un gran privilegio jugar, con él logre unas tablas. En el Turnoi International de Paris de jugué con los mejores ajedrecistas del planeta. Termine último, pero empate con Xavier Tartakower e hice tablas con George Koltanowski..
¿Su último torneo?
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Folkestone.
¿Porqué abandono el ajedrez?
No del todo, sólo las competencias Yo quería ser campeón de ajedrez. Hoy me conformo con jugar. Todavía soy una víctima del ajedrez. Tiene toda la belleza del arte y mucho más. No puede ser comercializado. El ajedrez es más puro que el arte en su posición social. Las piezas de ajedrez son los componentes del alfabeto que da forma a los pensamientos; y estos pensamientos, además de hacer un diseño visual del tablero de ajedrez, expresan su belleza de manera abstracta, como un poema... He llegado a la conclusión personal de que mientras que todos los artistas no son jugadores de ajedrez, todos los jugadores de ajedrez sí que son artistas.
Las palabras.
Las palabras no tienen absolutamente ninguna posibilidad de expresar nada. En cuanto empezamos a verter nuestros pensamientos en palabras y frases todo se va al traste.
Libros.
El afortunado hallazgo de un sólo libro puede cambiar el destino de un hombre.
¿Usted ha alcanzado la celebridad?
Si alguien fuera célebre, sería imposible que lo supiera. Ser célebre es como estar muerto: no creo que los muertos sepan que están muertos. Yo oigo a la gente cuando esta dice que soy celebre, pero eso no quiere decir que acepte la idea hasta el punto de creérmela. Además, ¿quién puede sentir algún respeto por la celebridad? Las personas célebres son las mascotas de la masa. La masa necesita alguien a quien venerar; ¡ahí esta Einstein!
Siglo XX
El siglo XX es uno de los más pobres de la historia del arte, más pobre incluso que el XVIII, donde no hubo gran arte, sólo frivolidad. El arte del siglo XX es un simple pasatiempo liviano; como si viviéramos en una época alegre, pese a todas las guerras que formaron parte del paisaje.
Dada
Yo nunca fui un verdadero dadaísta. No estaba en Zurich cuando Tzara y los demás lo iniciaron. Pero Picabia y yo habíamos hecho cosas parecidas. Nada nuevo, por supuesto Y el pop art no es más que un refrito de Dada. En cuanto a los expresionistas abstractos, les gustaban cosas como mi cuadro: El Rey y la Reina rodeados de desnudos, rápido. Personajes en los que no se puede identificar nada desde el punto de vista anatómico Por supuesto: el expresionismo abstracto no es más que un refrito de Kandinsky, Mondrian y tal vez el Kupka .
Los artistas son unas bestias.
¡Todos! Desde Courbet, todos han sido unas bestias. Habría que internarlos a todos por tener el ego hipertrofiado. Courbet fue el primero que dijo: “Acepten mi arte o no lo acepten. Soy libre”. Eso fue en 1860. A partir de ahí, a cada artista se le ocurrió que tenía que ser más libre que el anterior: los puntillistas más libres que los impresionistas, los cubistas más libres todavía, y los futuristas y los dadaístas más todavía, etc. Más libre, más libre, más libre: llaman a eso libertad. A los borrachos los meten presos. ¿Por qué deberíamos permitir que el ego de los artistas envenene la atmósfera? ¿Acaso no siente usted ese olor nauseabundo?
Como aprecia su trabajo.
Prefiero vivir, respirar, que el trabajo No considero que el trabajo que hice puede tener algún significado el punto de vista social en el futuro. Así que si quieres, mi arte es vivir. Cada segundo, en cada respiración se lleva a cabo el INE que se inscribe en ninguna parte, que no es ni el cerebro visual. Es una especie de euforia constante.
Es otoño y el viento sopla, se mira a través de la ventana el caer las hojas Se me ocurre preguntarle que clase de readymade, haría en un otoño como este.
Con celeridad mental dice: Colgar un libro sobre ajedrez a con un cordel de la rama de un árbol para que el viento pasase sus páginas y aprendiese.
Para usted el ajedrez es una obra maestra del cartesianismo y tan imaginativo que a primera vista, ni siquiera parece cartesiano.
Si me atrae enfrentar las dos actitudes, la ajedrecística y la artística.
El Gran viidrio.
Tuve la intención de hacer no una pintura para los ojos sino una pintura en la que el tubo de colores fuese un medio y no un fin en sí. El hecho de que llamen literaria a esta clase de pintura no me inquieta. Hay una gran diferencia entre una pintura que sólo se dirige la retina y un pintura que va más allá de la impresión retiniana, una pintura que se sirve del tubo de colores como de un trampolín para saltar más lejos. Esto es lo que ocurre con los religiosos de Renacimiento. El tubo de colores no les interesaba. Lo que les interesaba era su idea de la divinidad en esta o aquella forma. Sin intentar lo mismo y con otros fines, yo tuve la misma concepción: la pintura pura no me interesa en sí ni como finalidad. Para mi la finalidad es otra, es una combinación o, al menos, un expresión que sólo la materia gris puede producir.
"Fui un peón desnudo"
Será la ultima pregunta. ¡Sabe me alegra usted la tarde! Eve Babita es una modelo joven, amiga del fotógrafo Julian Wasse acepto, que ella y yo, posaramos para una foto, apareceriamos jugando una partida de ajedrez, con el detalle que ella, lo haría completamente desnuda. La foto fue realizada en Pasadena Art Museum California.
Por cierto la modelo escribió su versión con el titulo humorístico: "Fui un peón desnudo para el arte, la verdadera historia del día en que Marcel Duchamp puso a la clandestina Costa Oeste en el mapa de la cultura jugando al ajedrez con la autora, quien en aquel momento era una joven desvestida con mucho que aprender". Por cierto jugamos tres partidas las cuales gane por cierto
Fue una imagen que recorrió todo el mundo
En su momento si.
Libre albedrío.
Todas estas bagatelas, existencia de dios, ateísmo, determinismo, libre albedrío, sociedades, muerte, etc., son las piezas de un juego de ajedrez llamado lenguaje y solo son divertidas si uno no se preocupa en ganar o perder esta partida de ajedrez.
Frank Marshall vs Marcel Duchamp
http://deludoscachorum.blogspot.com/2010/05/marshall-vs-duchamp.html
Frank Marshall - Marcel Duchamp
http://www.worldchesslinks.net/szs09.html
Blancas: Duchamp. Negras: Wreford Brown. París, 1924.
1 Cf3 Cc6 2 c4 e5 3 d3 Cf6 4 Cbd2 Ac5 5 h3 0-0 6 g3 d5 7 cxd5 Cxd5 8 Ag2 Ae6 9 0-0 Dd7 10 Rh2 Cce7 11 b3 Cg6 12 Ab2 f5 13 Dc2 Ad6 14 Cg5 Cb4 15 Dc1 c6 16 Cxe6 Dxe6 17 Cf3 f4 18 Cg5 De7 19 Dc4+ Cd5 20 Axd5+ cxd5 21 Dxd5+ Rh8 22 Ce4 Tad8 23 Cxd6 Txd6 24 Dc5 b6 25 Dc3 Dg5 26 Aa3 fxg3+ 27 fxg3 Txf1 28 Txf1 Tf6 29 Dc8+ Cf8, y Brown se rindió sin esperar la evidente respuesta
Idea y recopilación
Dr Gabriel CapóVidal.


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