martes, 8 de diciembre de 2015

Vladímir Dmítrievich Nabókov primera parte.

El ajedrez y la mariposa




La hermosura cautiva no sólo por su perfección, sino porque puede ser destruida.


Vladímir Dmítrievich Nabókov alias "Sirin" es: poeta, novelista, pintor, un profesor, crítico, traductor, dramaturgo y un lepidopterólogo, que nació en Rusia dentro de una familia aristocrática y acaudalada de San Petersburgo, en su hogar se hablaba en tres idiomas; el ruso, el inglés y el francés, lenguas que Nabókov aprendió desde muy pequeño, gracias las enseñanzas de sus institutrices, una de ellas: Miss Rachel Home, quien le enseñó primero el idioma inglés, antes que el ruso.

Familia Nabokov
Familia Nabokov

Su padre fue Vladimir Dmitrievich Nabokov, jurista y estadista, hijo de un ministro de Justicia bajo los zares y de la baronesa María Bon Korff. Los antepasados del escritor por parte de madre pertenecían a la aristocracia terrateniente de la provincia de Kazan y poseían minas de oro en el lado siberiano de los Urales.
Nabokov con sus padres
Nabokov en Rusia con sus padres

Para darnos una idea de la inmensa fortuna de esta familia baste saber que la casa de campo de la familia Vyra, en la provincia de San Petersburgo, era atendida por un ejército de más de 50 criados. La educación de los niños Nabókov corrió a cargo de institutrices inglesas y francesas, que fueron sustituidas más tarde por preceptores rusos y alemanes. Para ir al colegio, Vladimir subía a su Rolls-Royce, conducido por su chofer.

Nabokov tenía 17 años cuando su tío Ruka le heredó dos millones de dólares. Y al término de dos años, cuando cumplió 19 años, los perdió para siempre.

Nabokov
Nabokov, adolescente

La historia de Vladimir, es la de una pérdida total y terrible, de todo lo que alguna vez amó, sin más explicación que la del cambio político y social. En 1919, la familia debió escapar de Rusia a causa de la revolución, dejando atrás todo, riquezas, lujos, comodidades, lugares entrañables y amores imposibles.
Nabokov
Nabokov, juventud

Ya en Inglaterra Nabokov se graduó en la Universidad de Cambridge con la máxima calificación. Bajo el seudónimo de Vladimir Sirin comenzó a escribir para los diarios de los emigrantes rusos en Berlín, donde vivió de 1923 a 1937. Se convirtió en un fumador compulsivo, que redactaba textos a destajo.
La vida de Nabokov es la del exilio, en la que reverberan las grandes conmociones políticas del siglo pasado. El padre del novelista, abandonó Rusia con su familia ante el avance bolchevique. Se establecieron primero en Inglaterra donde se doctoro en lenguas y más tarde fijaron su residencia en Berlín, debido a lo caro de la vida en Alemania.

En esta ciudad su padre fue asesinado en un mitin político por una bala que estaba dirigida a su amigo Pavel Miliukov. Fue en este lugar donde Vladímir Nabokov se enamoró perdidamente de Svetlana Romanovna Sievertuna de 16 años una de las mayores bellezas de la colonia rusa en Berlín, a quien le escribió poemas. Después de su rompimiento con esta, contrajò matrimonio con Vera Slonim Evseena de origen judío. En Berlín fue que nació su único hijo Dimitri.

Los hermanos Nabokov
Los hermanos Nabokov

La estancia en Alemania se prolongaría hasta 1937, fecha en la que huyeron de las leyes antisemitas del régimen hitleriano. Vladímir, Vera y su hijo Dimitri se refugiaron en París hasta que en 1940. Tuvieron que volver a huir del régimen nazi. Dejando atrás a su hermano, que después fue apresado y murió de hambre en un campo de concentración.

Hoy el escritor vive en los Estados Unidos. En Alemania escribió en ruso. En París lo hizo en francés Hoy escribe en ingles. Vlaldimir me dice: " La nostalgia que he estado acariciando durante todos estos años no es el dolor por las propiedades o el dinero perdido, al dejar Rusia, sino la conciencia de aquella infancia perdida". Azul sangre de nostalgia.

Nabokov
Tarjeta de inmigrante de Navokov. Estados Unidos, 1940

Vlladimir desde niño es un coleccionista de mariposas. Atrapar mariposas lo aprendió de su padre y sus recuerdos en vuelo, se remontan a los bosques de oscuros abetos, de abedules y de turberas.
Nabokov considera el lenguaje como un juego, la disposición de discurso es para él, como la composición de un problema de ajedrez o el cuidado en el montaje de un espécimen de mariposa.
Este Aristócrata ruso, es un gran aficionado al ajedrez y conocido por su aguda imaginación al componer problemas de ajedrez, con sus soluciones. El ajedrez aún lo juega con su esposa. Ha ideado decenas de estudios, varios de ellos premiados en concursos y ha escrito un libro de poemas y de problemas de ajedrez.

Me cuenta que en los días de exilio para ganarse la vida, trabajo de extra de cine, dio clases de tenis, boxeo, inglés y francés. Que recibía un pequeño honorario por la elaboración de sus problemas de ajedrez.

Se cuenta una vez venció el futuro campeón mundial Alekhine. Sobre los problemas de ajedrez que compone, menciona: "Personalmente, estoy fascinado por los problemas que son espejismos e ilusiones llevados a una sutileza diabólica"

Vladímir Dmítrievich Nabókov

Vladímir Dmítrievich Nabókov en Cambridge. Inglaterra. 1919

En este escritor, destaca su anti darwinismo: "La gloria de Dios está en esconder algo en la naturaleza presupone una intencionalidad en el cosmos: interpreta la mente no como efecto de la complejidad sino como reflejo de una mentalidad inicial del hombre, en descubrirlo". y su anti freudismo: "Como es bien sabido mis libros no sólo cuentan con la bendición de una ausencia absoluta de significación social, sino que además están hechos a prueba de mitos: los freudianos revolotean en torno a ellos, se acercan con oviductos ardientes, se detienen, husmean y retroceden" "No me interesa ese señor. Que los crédulos y los mediocres sigan creyendo que todas las enfermedades mentales pueden curarse mediante una aplicación diaria de viejos mitos griegos en sus partes privadas" Odia entre otros autores a Dostoievski.

A lo largo de su vida ha tenido varios amores, algunos idílicos, como los de su infancia. A los cinco años conoció a Colette, en la playa de Biarritz, en el sur de Francia, y la recuerda con "sedosos rizos en espiral de color marrón que colgaba de de su gorra de marinero, y que al recoger estrellas de mar, ella se inclino y su rizos le hicieron cosquillas en la oreja; fue entonces que ella de pronto me dio un beso en la mejilla, que me lleno de emoción indescriptible".

También en esa misma playa dos años después vio a Zina, de la cual se apasiono. Cerca de cumplir los 16 años, conoce a Valentina Shulgina "Tamara" con quien tuvo amoríos furtivos, y a quien le dedico sus poemas.

Al zarpar el barco "Esperanza", durante la travesía conoció a una poeta y con ella tiene un romance. Después en Grecia se relaciona con otra pasajera de nombre Hope Gorodkovskaya.

Nabokov. Universidad Cambridge
Nabokov. Cambridge. Inglaterra. 1919

En Inglaterra, tiene amoríos con una camarera atractiva Elizabeth, a continuación con una bailarina Marina Schreiber con quien se comprometió y después rompió. Tuvo varios amoríos con las bellezas locales; con la hija de un tendero: Miriam, con una viuda.

Su suerte en el amor es tal, que se encuentra, a un rostro femenino, que le es muy grato, el de Marianne Schreiber, a la que adoraba, cuando él tenía 9 años. Charlaron de los viejos tiempos. Ella le contó que estudiaba ballet. Una cosa llevo a la otra, y pronto se convirtieron en amantes. Un romance corto.

Una novia más lo fue Ellendeya Proffer que relató su primer encuentro con Nabokov, ella habló de la maravillosa sonrisa del escritor. Yo esperaba ver una especie de escritor neurótico, torturado, encerrado en su escritura y no fue así me encontré con un joven atractivo, atlético Y encantador.

Nabokov aprendió a bailar el Fox Tro en Cambridge con Anna Pavlova

Nabokov aprendió a bailar el Fox Tro en Cambridge con Anna Pavlova

A su lista de mujeres, cerca de 30, se debe agregar a Roma Klyachkin, una judía, bonita, rubia, con la que Nabokov comenzó un breve romance y a Svetlana Romanovna Sievert una joven de 16 años, una de las mayores bellezas de la colonia rusa en Berlín, una chica alta, con grandes ojos negros, pelo oscuro, piel dorada llena de alegría y calidez, a quien también le dedico y le escribió poemas.
Svetlana le llamaba tigre a Vladimir, por su energía sexual, ella le tenía un poco de miedo, Vladimir era un hombre ardiente, que la ponía nerviosa y le intimidaba su charla ebrio de pasión.

El poeta le propuso matrimonio en el acuario de Berlín. Svetlana, solo acepto casarse con Nabokov, después del asesinato del padre de Vladimir, por un sentimiento de ternura y de compasión ante la desolación del joven poeta. Ella menciono que nunca lo había visto tan triste.

Poco tiempo Svetlana rompió su compromiso con Nabokov. Al novelista le significo un duro golpe ser abandonado por la mujer que amaba. Algunas versiones aseguraba que el rompimiento se dio cuando él le pidió a la joven un "extraño tipo de beso" otras versiones aseguran que los padres de ella se opusieron finalmente al matrimonio, al no tener él, un empleo estable.

Eva Lyubrzhinskaya
Eva Lyubrzhinskaya

El aristócrata les había dicho a sus amigos que nunca podría perdonar Svetlana, pero que ella tendría que escuchar las cosas tiernas que tenía que decirle y le escribió una carta.

Paso meses componiendo versos abatido, convencido de que su vida había terminado. Viajo a muchas ciudades, sin poder olvidarla Todo se lo recordaba: Dresden, Estrasburgo, Lyon y Niza. Planeaba continuar hacia el norte de África, o encontrar algún lugar en el planeta, donde ni ella, ni a su sombra las volviera a ver. Cuando encuentre ese lugar, entonces voy a establecerse ahí, para siempre, le escribe a la amada. Al parecer la idea de ir al África, fue porque alguien le ofreció un empleo de fogonero, en un barco con destino a ese continente. ¿De haberse embarcado se hubiese convertido en un Jack London?

Pero Vladimir tenía dos velas encendidas, mientras le escribía a Svetlana, también le enviaba una misiva a Vera con quien después se casaría, narrándole: "Te necesito, mi cuento de hadas. Porque tú eres la única persona con quien puedo sobre el matiz de una nube, sobre el canto de un pensamiento, y sobre el hecho de que cuando me fui a trabajar, hoy pensé en el girasol que es tu cara y tu sonrisa"
África había quedado atrás. Al tiempo el escritor dijo que el abandono de Svetlana sucedió, solo para poder conocer a Vera.

Nabokov Svetlana Siewert y su hermana Tatiana, Berlín, 1921 o 1922

Nabokov Svetlana Siewert y su hermana Tatiana, Berlín, 1921 o 1922
Svetlana al tiempo se convirtio en Madame André de Langeron

Vera Slonim es delgada, de huesos muy finos tiene una tez transparente y un porte de reina y ojos azules. Ella permanece callada durante la entrevista a Vlaldimir.

Con ella, Vladimir recorría las calles hasta el amanecer. La pareja entre besos se aferraba, como si fuera como una estatua de Rodín en aquel frió de Berlín. Nabokov jura, que amaba como nunca antes; con una ternura infinita, que lamentaba cada minuto del pasado que no había compartido con Vera.

En voz alta lee el texto de una de las tantas carta escritas a Vera: "¿Alguna vez has pensado en lo extraño, lo fácil que nuestras vidas se juntaron? Hay en tu alma un punto preparado para cada uno de mis pensamientos" Vera y él se convirtieron en amantes muy rápido, para cualquier persona que no los conociera, ella podría haber pasado por una chica fácil y él un seductor vulgar.

Fue con Vera, con quien se casó, la que curó los males de amor de Vlaldimir. Ella es quien le disuade de seguir escribiendo poesía y le aconseja escribir prosa. Ella es su musa, quien le contesta el teléfono, le encuentra los objetos extraviados, quien conduce el automóvil, en fin quien hace toda clase de menesteres: lectora, secretaria, mecanógrafa, editora, correctora, traductora, bibliógrafa, su agente literario, que también le ayuda en la investigación y juega ajedrez con él, para que su esposo exista solo a través del arte.

La personalidad seductora de Vladimir, su amabilidad, su coquetería y su temperamento sexual, lo condujeron a reiniciar un viejo romance - de sus tiempos de estudiante en Inglaterra- con la poeta rusa Irina Guadagnini

"Eva Lyubrzhinskuyu" una mujer divorciada, rubia, atractiva, coqueta, una mujer juguetona e irónica, Pronto comenzaron a aparecer juntos en los cafés y cines. La familia de Irina pertenecían a la misma comunidad de Nabokov.

Ya casado con Vera, retoma la aventura. Los disgustos y discusiones con Vera fueron muy frecuentes. Incluso ella lo amenazò, con no dejarle ver más a su hijo Dimitri. Vladimir vivió un tórrido romance, una pasión desmedida con Irina. Esta le escribí una carta donde le conmina a que dejaran todo y se fuesen a vivir, a cualquier país, lejos de Vera.

Irina Kokoshkin Guadagnini

Irina Kokoshkin Guadagnini. Guadagnini fue poeta y una domadora perros. 
Cuando ella estuvo en la pobreza y enferma Nabokov no la ayudó.


Nabokov finalmente decidió volver al lado de Vera y renunciar a su amante. Después de su abandono Irina se refugió en pensamientos suicidas, sufriendo por la ausencia de Vladimir. Después ella escribió un libro, una historia escandalosamente sincera "Túnel" sobre su relación con Nabokov y sus apasionadas reuniones en Cannes.

Vera Slonim en su temprana juventud participo en un complot para matar a Trotsky, el mismo revolucionario, al mando del ejército rojo, que elogio al padre de Vladimir; distinguido hombre de Estado de ideas liberales.

Algo curioso en Vera, es que no le agrada la novela Tom Sawyer porque a su parecer es "un libro indecente". Detesta a los mismos, autores que aborrece su marido.

Vera Nabokov

Vera Nabokov a mediados de los 20

Hace dos años Vladovia, se convirtió en ciudadano naturalizado de los Estados Unidos. Él y su esposa Vera viven en Wellesley. Él da conferencias y cursos de lengua y literatura rusa. Mis clases no son muy populares, me confiesa Nabokov y agrega: debido a mi estilo de enseñanza y al poco interés que demuestro por la guerra, y por las cuestiones vinculadas con Rusia.

Sobre la mesa, se encuentra una carta de su hermana Elena, sin abrir, en respuesta, a la misiva de Vladimir, cuyo mensaje fue: "Qué alegría que tú estás bien, viva y con buen ánimo", ¡Pobre, pobre Seryozha!" (recordando el infortunado destino de Sergei, hermano de ambos) El escritor no quiere comentar por qué no ha abierto aún el sobre.

Vera brinda y dice "Happy Christmas" Vladimir está contento porque el próximo año 1947, se publicara su primera novela en ingles "Barra siniestra" y feliz dice: ( -pronuncia palabras en ruso- que supongo son: ¡Felices Fiestas! ) También me uno al brindis: ¡Chin chin el que deje algo! Vladimir muere de la risa, cuando le explico el significado del brindis.

Es grata su jovialidad que ha innovado la escritura, con sus dobles sentidos, sus hábiles referencias crípticas, sus trampas literarias y sus guiños a los eruditos. La construcción inteligente de sus historias, su juego de espejos.

Le sugiero a Volodia que la entrevista la mezclemos con preguntas sobre literatura, personales y de ajedrez, a semejanza de su libro "Poemas y Ajedrez". Serio me manifiesta: pero le aclaro, que yo odio a Freud. Los dos reímos e inicio las preguntas.

¿Cuál es la pronunciación correcta de su apellido?

El novelista aclara antes: Hablo con torpeza, hablo muy mal, hablo pésimamente mal. Mis conferencias, difiere de mi prosa escrita tanto como un gusano difiere de un insecto hecho, pienso como un genio, escribo como un autor de prestigio y hablo como un idiota.

Vladimir responde: Digamos que en ruso hay muchos nombres que a primera vista parecen sencillos, pero cuya ortografía y pronunciación le tienden extrañas trampas al forastero. Le llevó dos siglos al apellido Suvarov deshacerse de la descabellada "a" intermedia: debe de ser Suvorov.
Los cazadores de autógrafos norteamericanos que profesan conocer todos mis libros —aunque con gran prudencia evitan mencionar sus títulos— hacen toda clase de trucos con las vocales de mi apellido, tantos como lo permiten las variantes matemáticas.

Me conmueve en especial "Nabakav" por las letras a. Los problemas de pronunciación caen dentro de un patrón menos errático. En los campos de juego de Cambridge, mi equipo de futbol ( fungia como portero) me llamaba "Nabkov", o me decían "Macnab" de broma.

Los neoyorquinos tienden a convertir la o en ah y pronuncian mi apellido "Nabarkov". La aberración "Nábokov" es la favorita de los empleados del servicio postal. Pero me llevaría demasiado tiempo explicarles cómo pronunciarlo, así que me he conformado con un eufónico "Nabókov", con el acento en la vocal intermedia. ¿Quiere intentarlo?

Que significa su alias Sirin, con el que firma sus libros.

- La leyenda de Sirin podría haber sido introducido en Rusia por los persas, es el popular nombre de un búho, terror de los roedores de la tundra. Sirin es una mitológica criatura con la cabeza y el pecho de una mujer hermosa y el cuerpo de un ave. En la mitología es un ave multicolor, con la cara de una mujer y busto, sin duda idéntico a la "sirena", una deidad griega.
Su infancia.

-Yo tuve probablemente la infancia más feliz que se pueda imaginar.
Ajedrez.

-El ajedrez lo aprendí de mi padre, como me enseño a cazar mariposas. Yo era un jugador de ajedrez bastante bueno. No un "gran maestro. Pero era un buen jugador de círculo, capaz de tender una trampa a un campeón aturdido.

Lo que siempre me ha gustado en el ajedrez son las trampas, los trucos ocultos. Por eso abandoné las partidas y me dediqué a la composición de problemas. No dudo que hay un vínculo íntimo entre algunos espejismos de mi prosa y el tejido brillante y oscuro a un tiempo de los problemas de ajedrez, enigmas mágicos, cada uno de los cuales es fruto de mil y una noches de insomnio. Me gusta componer los problemas llamados "suicidas" en los que las blancas obligan a las negras a ganar.

¿Qué recuerdos tiene de su huida de Rusia?

-Recuerdo las reverberaciones del mar de la bahía de Sebastopol, bajo el furioso fuego de las ametralladoras que disparaban desde la playa, las tropas bolcheviques acababan de tomar el puerto, mi familia y yo zarpamos rumbo a Constantinopla Recuerdo un pequeño y espantoso barco griego, el Nadezhda (Esperanza). Recuerdo que mientras zigzagueábamos hacia el abra de la bahía, intenté concentrarme en una partida de ajedrez con mi padre —uno de los alfiles había perdido su cabeza, y una ficha de las que se usan para hacer apuestas en el póker ocupaba el lugar de una torre.
La conciencia de que me iba de Rusia quedó absolutamente eclipsada por la dolorosa idea de que, con rojos o sin ellos, las cartas de mi amada Tamara seguirían llegando, milagrosa e inútilmente, al sur de Crimea, en donde buscarían que yo las recibiera, un fugitivo receptor, y aletearían sin fuerza de un lado para otro como aturdidas mariposas.

Valentine Shulgin, "Tamara"
Valentine Shulgin, "Tamara"
Tamara

-Cuando conocí a Tamara ella tenía quince años, y, yo uno más. Durante el comienzo de ese verano y a todo lo largo del anterior, el nombre de Tamara había estado aflorando, con esa fingida ingenuidad que suele adoptar el destino, cuando va en serio, aquí y allá en nuestra finca y en las tierras que mi tío poseía, al otro lado del Oredezh.

Lo encontraba escrito con un palo en la arena rojiza de alguna de las avenidas del parque, o a lápiz en un enjalbegado portillo, o recién grabado a navaja en la madera de algún viejo banco, como si la Madre Naturaleza me estuviese dando misteriosos avisos de la existencia de Tamara.

Aquella silenciosa tarde de julio en la que la encontré completamente quieta en una arboleda de abedules, pareció que Tamara hubiese surgido allí por generación espontánea, entre aquellos árboles vigilantes, con la silenciosa cabalidad de una manifestación mitológica. Estaba de espaldas a la luz y se la veía toda negra, como una talla de madera oscura. Tan solo se distinguía el blanco de los ojos, que formaban dos almendras plateadas, mientras que las pupilas eran negras. Una gota de tártaro o sangre circasiana podría haber influido en la ligera inclinación de sus ojos oscuros Recuerdo el intenso color sus mejillas, y la delicada curva de una de las aletas de su nariz, estremeciéndose delicadamente al compás de su risa.

Llevé a mi adorable niña a todos aquellos rincones secretos de los bosques en donde había soñado despierto, antes de saber de ella, de que la encontraría. Hubo cierto pinar en donde todo encajó en su sitio, aparté el tejido de fantasía, y saboreé la realidad.

Muchas veces caminamos balanceando nuestras manos entrelazadas, a la manera campesina. Le di unas dalias que cogí a la orilla del paseo engravillado, En los atardeceres oscuros y lluviosos yo acostumbraba a cargar el faro de mi bicicleta con mágicos pedazos de carburo cálcico, encendía una cerilla a cubierto del viento racheado y, tras aprisionar una llama blanca en el cristal, pedaleaba cautelosamente en dirección a las tinieblas.

El círculo de luz que proyectaba mi faro captaba el húmedo y suave lomo del camino, mi lívida luz mariposeaba de un extremo a otro de los seis pilares blancos del pórtico de la parte trasera de la muda y ruinosa casa solariega de mi tío, tan muda y ruinosa como debe de encontrarse hoy en día, medio siglo después. Allí, en una esquina de esos soportales, en el mismo lugar desde donde había ido siguiendo el zigzagueo de mi luz ascendente, Tamara me esperaba, asomada a la ancha balaustrada y apoyada de espaldas en una de las columnas.

Yo apagaba el faro y me acercaba tanteando hacia ella. Aquí siente uno el impulso de hablar con más elocuencia, de estas cosas y de otras muchas que siempre confiamos en que sobrevivan a su cautividad en el zoo de las palabras, pero los antiguos tilos que se amontonan junto a la casa ahogan con sus crujidos y rumores en la agitada noche el monólogo de Mnemosina. Luego cedían sus gemidos.

La lluvia goteaba a un lado del porche. A veces, algún rumor, como que se turbara el ritmo de la llovizna sobre las hojas, hacía que Tamara volviese la cabeza hacia una pisada imaginaria, y entonces, en la leve luminosidad - que se eleva ahora en mi memoria pese a toda esa lluvia- del momento, lograba distinguir el perfil de su rostro; pero no había nada ni nadie que temer, y enseguida soltaba suavemente el aliento que había contenido durante un instante, y sus ojos volvían a cerrarse.

¿Tamara fue en realidad Valentina Shulgina a quien usted dedico sesenta y ocho poemas?

-Si, poemas muy malos, con un lenguaje trillado, plagado de lugares comunes. En ese entonces tenía quince años, los lirios estaban en flor; había leído a Pushkin y a Keats; estaba locamente enamorado.
Hubo meses que a Tamara no la vi, por su trabajo y porque me encontraba totalmente entregado al tipo de variadas experiencias que en mi opinión debía buscar todo elegante littérateur. Había comenzado ya una extravagante fase de sentimiento y sensualidad que duraría diez años aproximadamente.

Cuando la contemplo desde la torre que ahora ocupo me veo a mí mismo como cien diferentes jóvenes a la vez, todos ellos en pos de una muchacha, en una serie de simultáneos amoríos a veces encantadores, otros sórdidos, que iban desde aventuras de una noche, hasta prolongados compromisos y simulaciones, con resultados artísticos muy escasos.

Esa experiencia, así como las sombras de todas aquellas encantadoras damas, no sólo me resultan inútiles cuando reconstruyo mi pasado. Por más que me ajuste los lentes de la memoria, no consigo recordar cómo nos separamos Tamara y yo. Existe posiblemente otro motivo, para este desdibujamiento: ya nos habíamos separado antes demasiadas veces.

Mate en dos jugadas.

-A lo largo de mis veinte años de exilio dediqué una prodigiosa cantidad de tiempo a la composición de problemas de ajedrez. Se fija en el tablero cierta disposición, y el problema a resolver consiste en averiguar cómo hacerles mate a las negras en un número determinado de movimientos, por lo general dos o tres.

Es un arte bello, complejo y estéril que sólo está relacionado con la forma corriente de este juego en la misma medida en que, por ejemplo, tanto el malabarista que inventa un nuevo número como el tenista que gana un torneo sacan provecho de las propiedades de las esferas.

La mayor parte de los jugadores de ajedrez, de hecho, tanto maestros como aficionados, sólo sienten un leve interés por estos acertijos especializados, fantásticos y elegantes, y aun en el caso de que apreciasen algún problema difícil se quedarían perplejos si alguien les invitara a que ellos mismos compusieran otro.

La invención de estas composiciones ajedrecísticas requiere una inspiración de tipo casi musical, casi poética, o, para ser absolutamente exacto, poético-matemática.

Odrezh.

-Un bello afluente al que jamás volví, tan cerca de mi casa de verano.

¿Como se originó su pasión por las mariposas?

-El acontecimiento originario fue bastante trivial. En luna madreselva que colgaba sobre el respaldo tallado de un banco, que se encontraba justo enfrente de la entrada principal, vislumbre, una espléndida criatura de color amarillo pálido con manchas negras, almenados azules, y un ojo cinabrio en cada una de sus negras colas orladas de amarillo.

Mientras exploraba la flor inclinada de la que pendía, levemente doblado, su empolvado cuerpo, sacudía incansablemente sus grandes alas, y mi deseo de conseguirla fue uno de los más intensos que haya experimentado finalmente el conserje de nuestra casa de la ciudad, consiguió atraparla con mi gorra, tras lo cual la llevamos, a un armario, en donde Mademoiselle confiaba que la naftalina casera la matara en una noche.

A la mañana siguiente, sin embargo, cuando ella misma abrió el armario para sacar alguna prenda, la mariposa, voló hacia la abierta ventana, para no ser al poco rato más que un punto dorado que se abatía y fintaba y planeaba hacia levante, por encima de los bosques y la tundra.
Yo contaba con 8 años de edad, cuando mi padre fue encarcelado por las autoridades rusas, a causa de sus actividades políticas, le llevé una mariposa a su celda, el regalo le encantó a mi padre. A partir de la edad de siete años, mi primera mirada de la mañana buscaba el sol, mi primer pensamiento estaba dedicado a las mariposas que éste engendraría.

Mimetismo.

-A mí me atrajeron desde muy niño los misterios del mimetismo. Sus fenómenos mostraban una perfección artística que sólo se relaciona generalmente con las cosas hechas por el hombre. Considérese por ejemplo la imitación de los jugos venenosos que realizan las máculas en forma de burbuja que poseen las alas de algunas mariposas.

Cuando una mariposa tiene que parecer una hoja, no solamente reproduce de forma bellísima todos los detalles de la hoja, sino que tiene, además, numerosas marcas que imitan los agujeros perforados por los gusanos.

Descubrí así en la naturaleza los placeres que buscaba en el arte. En ambos casos se trataba de una forma de magia, ambos eran un juego de hechizos y engaños muy complicados.
Se me ocurre que la más fiel reproducción del nacimiento de la mente es la puñalada de asombro que acompaña el momento preciso en el que, mirando una maraña de hojas y ramas, nos damos cuenta de repente de que lo que parecía un elemento natural de ese enmarañamientos es un insecto o un pájaro maravillosamente disfrazado, lo cual desde mi niñez me impresionó.

Los problemas de Ajedrez.

-Exigen del compositor las mismas virtudes que caracterizan todo el arte de valor: originalidad, invención, concisión, armonía, complejidad e insinceridad esplendida.

Selección natural.

-La selección natural, en el sentido darwiniano de la expresión, no basta para explicar la milagrosa coincidencia de la apariencia imitativa y el comportamiento imitativo; tampoco me parecía suficiente apelar a la teoría de la «lucha por la vida» cuando comprobaba hasta qué extremos de sutileza, exuberancia y lujo miméticos podía ser llevado un mecanismo defensivo, que en cualquier caso va muchísimo más lejos de de lo que pueda apreciar ningún predador.

¿Cuales son sus tirrias?

-Primero, no aprecio al escritor que no ve las maravillas de este siglo, Detesto pues a los divulgadores comprometidos, a los escritores sin misterio, a los infelices que se alimentan con los elixires del charlatán vienés.

Aquellos que aprecio saben que sólo el verbo, es el valor real de la obra maestra. Detesto a cuatro doctores: al Dr. Freud, No puedo concebir que nadie en su sano juicio acuda a un psicoanalista. Solía acecharlo en oscuros callejones del pensamiento.

Detesto al Dr. Zhivago, al Dr. Schweitzer y al Dr. Castro. Odie a quienes aseguraban que se había gastado demasiado dinero, para que el hombre pisara la Luna, un mundo muerto. Recuerdo con qué delicioso escalofrió, con que envidia y angustia, miraba yo en la televisión, los primeros pasos flotantes del hombre
.
¿A alguien más?

-A Dostoievski. Sócrates, entre otros, me cae muy mal. Las cosas que aborrezco son sencillas: la estupidez, la opresión, la guerra, el crimen, la crueldad. Mis placeres son escribir y cazar mariposas.

¿Algún otro placer?

-Los más intensos conocidos por el hombre: escribir y cazar mariposas. Los placeres y recompensas de la inspiración literaria no son nada frente al arrobamiento de descubrir un nuevo órgano al microscopio o una especie desconocida en una ladera de montaña de Irán o Perú. No es improbable que, de no haberse producido la revolución rusa, me hubiese dedicado exclusivamente a los lepidópteros y nunca hubiese escrito una novela.

¿Qué recuerda de su infancia al cazar mariposas?

-Hacía mucho tiempo que anhelaba poseer esta especie de mariposa en particular y cuando me situé a la distancia adecuada, lancé mi cazamariposas.

Todo el mundo ha escuchado el gemido del campeón de tenis tras haber fallado un golpe fácil. Todo el mundo ha visto el rostro del mundialmente famoso maestro Wilhelm Edmund cuando, durante una exhibición de partidas simultáneas celebrada en un café de Minsk, perdió su torre, por un absurdo descuido, ante un aficionado local, el pediatra Schach, que finalmente le ganó.

Pero no hubo nadie aquel día que pudiera verme sacudir el cazamariposas para hacer saltar la ramita que era su único contenido, y quedarme mirando pasmado el agujero de la tarlatana.
Un verano, cuando aún no cumplía 10 años, había estado cazando, todas las noches sin luna, en un claro del parque, a base de extender sobre la hierba una sábana, sobre la que proyectaba la luz de una linterna de acetileno Procedentes la oscuridad que me rodeaba, las mariposas nocturnas se lanzaban hacia este la luminosidad, y fue así, en esa sábana mágica, donde cacé una preciosa Prusia.

¿Cómo es el proceso de perseguir a una mariposa?

-Es perseguir a una belleza que nunca ha sido descrita, y que se desliza sobre las rocas, es una experiencia arrobadora, pero también resulta sumamente divertido encontrar una nueva especie entre los cuerpos desmembrados de los insectos, dentro de una vieja lata de galletas que un marinero envió desde alguna isla remota.

La vida errante del ajedrecista.

-Cuando nos acostamos en un ambiente poco familiar, estamos aptos para tener un momento de aturdimiento antes de levantarnos, una sensación repentina de irrealidad, y esta es la experiencia que debe ocurrir una y otra vez en la vida de un viajante, una forma de vida que hace imposible cualquier sensación de continuidad. Por otra parte, el aislamiento, el extrañamiento de la realidad es, después de todo, algo que caracteriza constantemente a los artistas, los genios y los descubridores.

Arte.

-Belleza más compasión, es lo más cercano que podemos llegar a una definición de arte. Donde hay belleza hay compasión, por la simple razón de que la belleza debe morir: la belleza siempre muere, lo general muere con lo específico, la colectividad muere con la individualidad.

Releer.

-Uno no lee un libro, sólo lo puede releer. Un buen lector, un lector de verdad, y activo y creativo, es un relector.
El tablero de aje
drez.

-El tablero es un campo magnético, un sistema de marcas y abismos, un firmamento estrellado. Los alfiles se desplazan por él como proyectores. Este o aquel caballo es una palanca ajustada y ensayada, y reajustada y ensayada otra vez, hasta que el problema queda afinado porque ya alcanza los niveles necesarios de belleza y sorpresa.

¡Cuán a menudo he pugnado por contener la terrible fuerza de la reina de las blancas a fin de evitar que haya más de una solución! Debería quedar claro que en los problemas de ajedrez la batalla no se libra entre blancas y negras sino entre el compositor y el hipotético sujeto que intentara solucionarlo De mismo modo que en la narrativa de primera categoría el verdadero duelo no es el que libran entre sí los personajes sino el que enfrenta al autor con el mundo, de modo que gran parte de la valía del problema radica en el número de aperturas engañosas, pistas falsas, especiosas posibilidades de juego, astuta y cariñosamente preparadas para despistar a quien intente resolverlo.

Pero, por mucho que intente explicar este asunto de la composición de problemas, me parece que no seré capaz de transmitir deforma asaz cabal el estático núcleo del proceso y sus puntos de contacto con otros tipos, más abiertos y fructíferos, de operaciones de la mente creadora, desde el trazado de los mapas de mares peligrosos hasta la redacción de una de esas increíbles novelas en las que el autor, en un ataque de locura lúcida, se ha fijado a sí mismo una serie de reglas únicas que tiene que observar, ciertos obstáculos de pesadilla que tiene que superar, con el entusiasmo de una deidad que estuviera construyendo un mundo vivo a partir de los ingredientes más inverosímiles: rocas, y carbón, y ciegas palpitaciones.

¿Sueña con mariposas?

Una vez, estuve bajo los efectos del éter durante una apendicetomía, y con la viveza de una calcomanía pude verme a mí mismo en traje de marinero colocando sobre una tabla el recién aparecido pequeño pavón de noche, de acuerdo con las instrucciones de una dama china que yo sabía que era mi madre.

Todo estaba allí, brillantemente reproducido en mi sueño, mientras mis partes vitales quedaban expuestas: el empapado algodón absorbente, frío como el hielo, apretado contra la cabeza lemuroide del insecto; los espasmos cada vez menos intensos de su cuerpo; el satisfactorio crujido que producía el alfiler al penetrar en la dura corteza de su tórax; la cuidadosa inserción de la punta del alfiler en el surco forrado de corcho de la tabla de secado; la disposición simétrica de las gruesas alas venosas bajo, fijadas a tiras de papel semitransparente.
En qué idioma piensa.

- No pienso en ningún idioma, pienso en imágenes.

El idioma ruso.

-En la lengua de mis antepasados me siento perfectamente cómodo.
El inglés.

-El inglés lo supera como instrumento de trabajo. Lo supera en riqueza, en riqueza de matices, en prosa delirante El idioma inglés una procesión de niñeras e institutrices inglesas viene a mi encuentro cuando vuelvo a mi pasado. A los tres años hablaba mejor el inglés que el ruso.

El francés.

-El francés, o mejor dicho, mi francés, que es una cosa muy especial, no se doblega tan bien al suplicio de mi imaginación. Su sintaxis me impide ciertas libertades que me tomo con las otras dos lenguas Aprendía el francés a los 6 años, con la institutriz, Mademoiselle Cecil Miotton, e inicie la lectura de "Los miserables".

Mi cabeza piensa en Inglés, mi corazón en ruso, pero mi el oído prefiere el francés.
¿Le es fácil escribir en cualquiera de los tres idiomas que domina?

-La transición de una lengua a otra como el lento viaje nocturno de un pueblo a otro con tan sólo una vela para iluminarse. Hoy soy un escritor norteamericano, nacido en Rusia y educado en Inglaterra.
¿Cómo es el proceso de imaginar un problema de ajedrez?

- Con frecuencia, en la amistosa mitad del día, en los márgenes de alguna ocupación trivial, en la ociosa estela de un pensamiento pasajero, sentía, sin previo aviso, una punzada de placer mental al notar que se abría en mi cerebro con un estallido, el brote de un problema de ajedrez, prometiéndome así una noche de trabajo y felicidad.
A veces era una manera de combinar un raro dispositivo estratégico con una rara línea defensiva; otras, el vislumbre de la configuración definitiva de las piezas que traduciría, con humor y gracia, un tema difícil que hasta entonces había desesperado de ser capaz de expresar; o podía ser un simple ademán hecho en medio de mi mente por las diversas unidades de fuerza representadas por los trebejos, algo así como una veloz pantomima, que me sugería nuevas armonías y nuevos enfrentamientos; fuera lo que fuese, pertenecía a un orden especialmente estimulante de sensaciones.

Lo único que tengo en contra de todo eso hoy en día es que la maníaca manipulación de figuras esculpidas, o de sus equivalentes mentales, durante mis años más entusiastas y prolíficos, engulló una importante parte del tiempo que hubiese podido dedicar a las aventuras verbales.




domingo, 8 de noviembre de 2015

Si Federico Nietzche hubiese jugado ajedrez.











Afirma que José Alfredo Jiménez y Sócrates están en un desacierto cuando manifiestan que “La vida no vale nada”. Asegura que ambos son en esencia anti griegos. Asevera que los dialécticos deben ser proscritos, aunque acepta que Sócrates era un gran erótico. Atestigua que el mundo de las apariencias es el único real


Se define como póstumo, psicólogo, intuitivo y de buen olfato. Del ajedrez piensa que es: el arte por el arte. Que le gustaría ejercitarlo pero no tiene tiempo. De la ofensiva; que le gustaría atacar las posiciones victoriosas, o esperar a que estas se den, en la soledad del juego, que después de la partida estrecharía la mano del oponente en prueba de bondad, de gratitud para demostrar que no existió un molesto propósito ulterior, sino únicamente hacer visible cualesquiera calamidad social. Define al genio como el resultado final del trabajo acumulado de las generaciones.


Se le explica al filósofo, poeta y músico que al nombrársele una palabra deberá mencionar en forma libre lo que le venga en mente. A continuación la trascripción de las palabras, así como de sus respuestas.


Niño.

-El niño es inocencia, olvido, el niño representa un nuevo principio, un juego, una rueda que se pone a rodar por sí misma; un niño es un echar a andar inicial, el niño es una santa afirmación del "sí". En el juego de crear, se necesita expresar el santo "sí", pues el espíritu quiere hacer su propia voluntad, y al retirarse del mundo, conquista su propio mundo.


Pensar.

-El arte de pensar debe ser aprendido como cualquier especie de baile. Saber bailar con los pies, con las ideas, con las palabras, con la pluma. Para pensar hace falta una técnica un plan de estudios, un magisterio, que el arte de pensar tiene que ser aprendido.


Sinfonía.

-La música debe ser profunda y serena como una tarde de octubre, exuberante y tierna.

El ajedrez.

-El eterno retorno. La voluntad de poder.

La forma de jugar al ajedrez


-El gran estilo nace cuando lo bello obtiene la victoria sobre lo enorme. El mundo real es mucho más pequeño que el mundo de la imaginación.


El ataque.

-La fuerza agresiva que puede calcularse tanto en el adversario más poderoso como en los problemas más difíciles. Ataco de forma instintiva las posiciones victoriosas, o espero a que lo sean, sin aliados, en soledad e impersonalmente. Un duelo leal debe ser en igualdad de condiciones.


Concentración.


-El ajedrecista debe callarse desde el momento en que principia a hablar su partida.



Ricardo Wágner.


-Cambiemos de tema.


¡No la vi!

-No ceder inmediatamente a una seducción. El que obra así, se cree obligado a reaccionar y sigue todos los impulsos.


¡La tenía ganada!


-Toda convicción es una cárcel.


¡Abandono!


-La musa del ajedrecista enamorado del error, andará siempre por el mundo, cabizbaja y ojerosa.


Papeleta.


-Lo que más nos gusta compartir con los demás son los temas que tienen un ingrediente secreto.


Revisar las partidas.


Hoy te parece equivocado lo que ayer aceptabas totalmente. Intentas apartarlo y con ello sentir que triunfó la razón. Sin embargo, antes eras otro, como todos. Y tal vez necesitaras ese error tanto como hoy necesitas tus verdades. Era como una piel que escondía y protegía elementos que aún no tenías permitido ver.


Quien mira hacia su interior como si lo hiciera hacia un universo ve cuán irregulares son las vías lácteas que tiene adentro, sabe que son irregulares, que llevan a lo más pro-fundo del caos y al laberinto de la existencia.


Sócrates.

-Los fanáticos de la lógica son insoportables


Él es el padre de la lógica, la cual representa con máxima nitidez el carácter de la ciencia pura


El socratismo desprecia el instinto y, con ello, el arte.

Sócrates pertenece en realidad a un mundo al revés y puesto cabeza abajo.

En todas las naturalezas productivas lo inconsciente produce cabalmente un efecto creador y afirmativo, mientras que la conciencia se comporta de un modo crítico y disuasivo.

En Sócrates, el instinto se convierte en un crítico, la conciencia, en un creador.

La necesidad de discutirlo todo, de racionalizarlo todo, de verbalizarlo todo: el hombre no llega a ser quien es porque se pone al servicio del conócete a ti mismo y, así, llega a ser tan solo una parte de lo que puede ser

Sócrates, el demonio cazador de ratas de Atenas, no fue solamente el más sabio de los charlatanes que hubo jamás, sino también fue grande en sus silencios.


Eurípides.

-Hasta Eurípides no se sabía hacer hablar convenientemente a la vida cotidiana en el escenario.

De una masa preparada e ilustrada de ese modo nació la comedia nueva, aquel ajedrez dramático con su luminosa alegría por los golpes de astucia

Alzóse aquel género de espectáculo de tipo ajedrecista, la comedia nueva, en su triunfo continuo de la astucia y del disimulo

Nunca, ni siquiera en Eurípides, la esencia del espectáculo se convirtió en la del ajedrez mientras que en todo caso lo ajedrecístico llegó a ser el rasgo fundamental de la denominada comedia nueva.

El amor.

-Nosotros amamos la vida, no porque estemos habituados a vivir, sino porque estamos acostumbrados a amar. Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal. En el amor siempre hay algo de locura, mas en la locura siempre hay algo de razón.

El enojo.

-No con la cólera, sino con la risa es que se mata

Madurez.

-La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con la que jugaba cuando era niño.


El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa.


Honorabilidad.

-Los escépticos.


Apuro de tiempo.

-Una vez decidida una acción no debemos reparar en detenernos ante la objeción mejor fundada, Este es el signo de un carácter fuerte, aunque a veces implique la voluntad llevada hasta la estupidez.


Genio.

-El resultado final del trabajo acumulado de las generaciones.


Pasatiempo.

La pereza es la madre de toda apertura ¿Será el ajedrez un vicio?


Himno a la Vida.


-La letra es de mi entrañable amiga, la “bestia rubia” Luo Andrea de Salome


Talento.

-El talento es también un adorno como otro cualquiera, que a veces hace el papel de disfraz. La sabiduría marca límites hasta al conocimiento.

Arte.

Tenemos arte para no morir de la verdad.

Retórica.

-Una partida de ajedrez podría compararse, con un diálogo en la que las partes, haciendo uso de la polémica, utilizan las reglas del juego del discurso para convencer al otro, para disuadirlo, vencerlo dejándolo sin argumentos, sometiéndolo al silencio, un jaque mate a la comunicación.


No importa lo que es la verdad, sino cómo puedo tener razón, de igual manera que los ajedrecistas, durante la partida, no se preguntan qué es el ajedrez, sino cómo puedo ganar y al actuar así ya están mostrando qué es el ajedrez.

Escritores.


Stendhal, Maquievelo, Goehte


“El ajedrecista se hace solo”


-¿Puede resultar trágico un asno? Pereciendo bajo una carga que no puede soportar. Es el caso del obcecado.


Entrenamiento.

-Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla.


Chessbase.


-A fuerza de indagar los orígenes se vuelve uno cangrejo.


Blitz.


-Todo lo breve puede ser producto de algo profundamente meditado.


El juego.


-Si lo bello es idéntico a lo que regocija, lo útil es el rodeo a veces necesario, hacia lo bello.


Ventaja.


-La considero como la libertad. El valor de una cosa consiste no en lo que se gana al adquirirla, sino lo se haga por obtenerla. El valor está implícito en lo que cuesta.


La partida.

-Cuando se defiende una causa con el cerebro y el corazón y el contrincante sólo usa el cerebro, la lucha es desigual. El cerebro y el corazón pueden entorpecerse mutuamente. Sin embargo, la victoria gracias al corazón aparece como más impopular a los ojos de los espectadores.


Juegos.

-Los cuentos y los juegos no son exclusivos de la infancia. En otras etapas de la vida los llamamos de modo diferente. Eso significa que son la misma cosa; traduciendo: el niño llama trabajo al juego y verdad al cuento.


Entrenador.

-Cada maestro tiene un único alumno, y este le será infiel, porque está predestinado a ser maestro él mismo.


Novedades.


Un cerebro original se distingue no por ser el primero en ver cosas nuevas, sino en ver cosas conocidas como si fueran nuevas. Pero quien descubre generalmente las cosas es ese ser vulgar y descerebrado llamado casualidad.


Macht .

-El espectáculo que ofrece una lucha grandiosa no está en la victoria, a veces sólo se encuentra en el deseo de vencer


Música.

-¿La música es un arte universal más allá del tiempo?

-No, corresponde a un sentimiento, calor, medio, que son propios de una cultura precisamente determinada, ligada por el tiempo y el lugar-


Amor.

El amor tiene más miedo al cambio que a la destrucción.


Verdad.

-¡Seriedad con la verdad! Cuántas cosas diferentes entienden los hombres por estas palabras

Entrenador sangre sudor y lágrimas.

-Si el maestro no se educó a sí mismo, no puede educar. No constituye un tronco recto y lleno de savia, y el que se apoye en 'él crecerá deformado y torcido; terminará contra-hecho.

Libro.

-Si un libro no puede llevarnos más allá de todos los libros, no sirve Cuando la obra comienza a hablar, el autor debe callar


El inconsciente.

Durante mucho tiempo se consideró que el pensamiento consciente era el pensamiento en términos absolutos. Recién ahora estamos vislumbrando que la mayor parte de nuestra vida intelectual es inconsciente y nos pasa inadvertida.

El pensamiento más débil y por consiguiente dulce y plácido es el que produce conscientemente el filósofo, por eso se equivoca tanto respecto de la naturaleza del conocimiento


Dios.

Dios tiene dos prejuicios, dijo la serpiente: el bien y el mal


Jesucristo.

Una personalidad como la de Jesucristo sólo podía haber aparecido en Judea, un paisaje sobre el cual estaba siempre pendiente la terrible sombra de la ira de Jehová. Sólo allí se pensó que un rayo de luz era una forma de milagro de amor, de gracia inmerecida.


Arte.

-El arte tiene primordialmente que embellecer nuestra vida y por ende, hace que seamos tolerables y agradables unos a otros.

Si alguien está hambriento, comerá lo bueno y lo malo sin diferenciar entre calidades. Por ello el artista tiene que evitar que se sienten muertos de hambre a su mesa


Estudio.

-La soledad absoluta me parece cada vez más mi fórmula esencial, mi pasión fundamental; a nosotros nos incumbe provocar este estado, en el seno del cual creamos nuestras obras más hermosas, y es preciso saber sacrificarle muchas cosas

Filósofo.

Para nosotros, los filósofos, vivir quiere decir convertir en luz y fuego todo lo que somos y todo cuanto nos afecta.

La distinción fundamental entre un cerebro filosófico y otro que no lo es, sería que los filósofos desean ser justos, y los otros desean ser jueces

Los griegos en su modestia crearon la palabra filósofo, y dejaron a los actores del espíritu la soberbia de llamarse sabios

Papeleta.

-Lo que más nos gusta compartir con los demás son los temas que tienen un ingrediente secreto.

Revisar las partidas.

-Hoy te parece equivocado lo que ayer aceptabas totalmente. Intentas apartarlo y con ello sentir que triunfó la razón. Sin embargo, antes eras otro, como todos. Y tal vez necesitaras ese error tanto como hoy necesitas tus verdades. Era como una piel que escondía y protegía elementos que aún no tenías permitido ver

Quien mira hacia su interior como si lo hiciera hacia un universo ve cuán irregulares son las vías lácteas que tiene adentro, sabe que son irregulares, que llevan a lo más pro-fundo del caos y al laberinto de la existencia.

Sócrates-

-Los fanáticos de la lógica son insoportables

Él es el padre de la lógica, la cual representa con máxima nitidez el carácter de la ciencia pura

El socratismo desprecia el instinto y, con ello, el arte.

Sócrates pertenece en realidad a un mundo al revés y puesto cabeza abajo.

En todas las naturalezas productivas lo inconsciente produce cabalmente un efecto creador y afirmativo, mientras que la conciencia se comporta de un modo crítico y disuasivo.

En Sócrates, el instinto se convierte en un crítico, la conciencia, en un creador.

La necesidad de discutirlo todo, de racionalizarlo todo, de verbalizarlo todo: el hombre no llega a ser quien es porque se pone al servicio del conócete a ti mismo y, así, llega a ser tan solo una parte de lo que puede ser

Sócrates, el demonio cazador de ratas de Atenas, no fue solamente el más sabio de los charlatanes que hubo jamás, sino también fue grande en sus silencios.

Eurípides

-Hasta Eurípides no se sabía hacer hablar convenientemente a la vida cotidiana en el escenario.

De una masa preparada e ilustrada de ese modo nació la comedia nueva, aquel ajedrez dramático con su luminosa alegría por los golpes de astucia

Alzóse aquel género de espectáculo de tipo ajedrecista, la comedia nueva, en su triunfo continuo de la astucia y del disimulo

Nunca, ni siquiera en Eurípides, la esencia del espectáculo se convirtió en la del ajedrez mientras que en todo caso lo ajedrecístico llegó a ser el rasgo fundamental de la denominada comedia nueva.

-Retórica

Una partida de ajedrez podría compararse, con un diálogo en la que las partes, haciendo uso de la polémica, utilizan las reglas del juego del discurso para convencer al otro, para disuadirlo, vencerlo dejándolo sin argumentos, sometiéndolo al silencio, un jaque mate a la comunicación.

No importa lo que es la verdad, sino cómo puedo tener razón, de igual manera que los ajedrecistas, durante la partida, no se preguntan qué es el ajedrez, sino cómo puedo ganar y al actuar así ya están mostrando qué es el ajedrez.

Aarón Nimzowitsh.

-Desconfió de todos los que poseen sistemas, huyó de ellos.

Pan y circo.

-Un artista es modesto no pide más que su pan y su arte.

Gran Maestro.

-Una forma elevada del hombre libre, hay que buscarlo allí donde hay que vencer más fuerte resistencia, a cinco pasos de la tiranía, en el umbral mismo del peligro de la servidumbre.

La crítica.

-El mundo debe prestar su reconocimiento a toda obra o acto que provoque críticas de numerosos personas pues la critica deja en su marcha un rastro resplandeciente de alegría, de espíritu, de admiración de sí, de orgullo de instrucciones, de buenas resoluciones.


El Quijote.

-Brava comparación —dijo Sancho—, aunque no tan nueva, que yo no la haya oído muchas y diversas veces, como aquella del juego del ajedrez, que mientras dura el juego cada pieza tiene su particular oficio, y en acabándose el juego todas se mezclan, juntan y barajan, y dan con ellas en una bolsa, que es como dar con la vida en la sepultura.

La entrevista se suspende cuando Lou, ilumina el salón con su sonrisa. La felicidad del rostro del filósofo se desvanece al entrar Paul Rée.



 Friedrich Nietzsche, Lou Salomé y Paul Rée


 Friedrich Nietzsche, Lou Salomé y Paul Rée.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Steinitz el genio que derrotó a los magos

Wilhelm Steinitz


Wilhelm Steinitz



“Se depositan las piezas de ajedrez en un sombrero, se agitan y desde una altura de dos pies, se las deja caer sobre el tablero y ya tenemos una posición a lo Steinitz” -Henry Bird.

Wilhelm Steinitz nació en el seno de una familia judía, en la ciudad de Praga, Bohemia. Es el menor de trece hermanos. Siendo muy joven Steinitz se fue a vivir a Viena, Austria. Dice recordar a su natal Bohemia rodeada de montes bajos. Al campeón le brilla la mirada y pronto asoman lágrimas a sus ojos, al traer a la memoria al bellísimo río Elba.

Wilhelm hoy, William Steinitz (tras haber residido cinco años en Nueva York, cambió legalmente su nombre de Wilhelm a William) Steinitz hoy es conocido por aplicar un enfoque científico al juego del ajedrez. Formuló una teoría, con términos y leyes para el juego ciencia.

Steinitz es un hombre ya viejo, de pelo escaso, su barba, refuerza su carácter fuerte y explosivo. Padece miopía y a pesar de ello su mirada expresa de forma viva lo que piensa. Es robusto, bajo de estatura, de piernas cortas, al caminar cojea y por ello usa un bastón. La entrevista se da en el patio de su casa, dentro de su hogar le gusta caminar descalzo.

Responde a mis preguntas enfadado, no por algo se le ha llamado el jugador más impopular del orbe. Le pregunto al maestro

¿Durante su juventud supongo que oyó de Morphy el ajedrecista americano, y de su gira por Europa?


Un terrible gesto aparece en su rostro ¡Morphy, Morphy! Yo he sido atacado aquí en Estados Unidos por decir la verdad, por señalar los defectos de las partidas de Paúl que mucha gente tenía en alta estima. Soy criticón y no me complazco fácilmente, pero, ¿no debe uno serlo cuando frecuentemente se escuchan juicios superficiales donde debería hacerse un análisis profundo? ¿No debe uno preocuparse si ve que los métodos anticuados siguen vigentes sólo para evitar que no se turbe la propia comodidad?

Por desgracia, algunos consideran la crítica como un enemigo, en lugar de una guía hacia la verdad. Sin embargo, nadie me apartará nunca del camino que conduce a la verdad.

Me guardo el comentarle que cuando vivía en Viena, firmó alguno de sus escritos como el “Morphy Austríaco”.

Hoy Steinitz vive en Nueva York, y ha adquirido la nacionalidad norteamericana. Paul Morphy le concedió una entrevista a Steinitz, en New Orleans, pero no ha aceptado jugar con Steinitz. Hoy, Paul detesta al ajedrez, que tanta notoriedad le dio.

Ha confesado que el juego frustró su carrera dentro de la abogacía. Hay qué entender que la sociedad tenía serios recelos y al ajedrez se le veía como un juego propio de los tahúres. Los ajedrecistas, no eran vistos con buenos ojos.


William Steinitz, fue un excelente nadador, hoy está enfermo y en lamentables condiciones económicas. Durante la charla, viene a cuento una anécdota de su juventud: el campeón del mundo jugaba en un café apostando con otras personas. Un jugador mediocre, acudía todos los días a retarlo. Esto representaba un ingreso fijo para Steinitz.

Un día, un amigo del campeón le aconsejó que dejara ganar a su "cliente" de vez en cuando, para que no se desanimara y continuara retándolo. Steinitz hizo caso de la advertencia; y al otro día, comenzó la partida, con una mala apertura, sacó a la dama prematuramente y después de unas jugadas su adversario le capturó la dama por lo que Steinitz debió abandonar.

Después de eso, este ajedrecista desconocido, envanecido con su triunfo, jamás volvió a retarlo. Así fue como Steinitz malogró aquel seguro ingreso.

Steinitz ha sido el campeón más viejo de la historia y al parecer el más pobre. Antes de que se iniciaran los campeonatos oficiales del mundo, ocurrió un curioso incidente en una ceremonia presenciada por muchos maestros de ajedrez de la época: un miembro de la realeza alabó las virtudes del juego y propuso un brindis por "el mejor jugador del mundo" Casi al unisonó tres ajedrecistas se pusieron en pie, ellos fueron: Steinitz, Blackburne y Zukertort.

¿Usted estudiaba ingeniería? mal humorado Steinitz me responde:

Sí estudié los primeros años, destaqué en matemáticas. En ese entonces, en el recinto escolar conocí al austriaco Ernst Falkbeer. Quizá conozca su contra gambito que lo jugó contra Andersen. Fue él quien me introdujo en el mundo de los trebejos. Como yo vivía en la pobreza, jugaba en los cafés por dinero. Sabe siempre existe una angustia en depender de una situación financiera tan pobre en el ajedrez. ¡Si le contara lo que he gasto en médicos!

En la ciudad de Viena participé en un torneo de ajedrez, así me hice del campeonato vienes. Pero mi carrera internacional inicia en Londres y ahí me quede a vivir por bastante tiempo.

En este tiempo a usted se le consideraba un fuerte y creativo jugador de combinación con ataques espectaculares al rey. El ataque al rey a toda costa.

Un lacónico efectivamente, me lleva a la siguiente pregunta:

¿En Londres, usted jugó una partida muy comentada con Mongredien, uno de los rivales de Morphy?

-Sí, así fue. En ese entonces habíamos varios ajedrecistas de valía: Anderssen, Paulsen, Owen, MacDonnell y Dubois. Debo confesar que en Londres nunca me sentí a gusto en ese contexto social, a pesar de los años que residí en Inglaterra. Fui un extranjero por 20 años. Nunca estuve obligado por las normas sociales de otras personas.

¿Se dice que en Londres usted conoció a Lord Randolph Churchill?

-Se puede decir que fui su tutor. El gran entretenimiento de Lord Randolph en Oxford, fue el ajedrez; y pronto adquirió para un amateur, una gran destreza en la práctica del juego. Participó en una simultánea a ciegas que ofrecí. Por cierto también conocí en casa de Randolph, a quien después sería su esposa, la norteamericana Jennie Jerome.

¿Por qué cambió su forma de jugar?

-Me di cuenta que uno no puede ganar una partida por voluntad. El deseo de ganar no se impone en una partida Analice varios conceptos sobre el ataque, la defensa, el plan y las variantes, las debilidades tácticas, la acumulación de ventajas ente otras cosas. Eso dio pie a que escribiera: “The Modern Chess Instructor”. Ahí declaro los principios generales de la estrategia de ajedrez basada en el hecho de que cada posición tiene sus características propias, que deben tenerse en cuenta al redactar el plan de juego. La evaluación de posición; es decir, teniendo en cuenta todas sus ventajas y desventajas, pienso que ellos es la base de un plan con éxito.

Sé que muchas de las combinaciones de ataques tuvieron éxito sólo debido a una imperfecta defensa. El ataque debe ser bien fundamentado, resultante de la continua acumulación de pequeñas ventajas. Establezco que el valor real de las piezas de ajedrez depende de su interacción; el marco de la posición de peón, los campos fuertes y débiles.

Usted se enfrentó a Zukertort, y este torneo se ha considerado el primer campeonato mundial oficial de ajedrez.

- El match se disputó en Nueva York, S. Louis y Nueva Orleans. Gané la primera partida, pero perdí luego, una tras otra, cuatro seguidas. Al final triunfé con un resultado de 10 victorias, 5 derrotas y 5 tablas.

Steinitz es polémico por naturaleza, con un carácter irascible, sus relaciones con otros ajedrecistas siempre han sido tensas. James Henry Blackburne se enfrentó en Paris a Steinitz y sucedió que a Steinitz se le ocurrió escupir, casi al iniciar la partida; este hecho Zukertort lo tomó como una ofensa personal y se abalanzó contra William golpeándolo. No está de más decir que James tenía el genio tan o más fuerte que el vienes, aunado a una egolatría inmensa.

En su autobiografía el físico José Popper (Popper un brillante ingeniero y un magnifico escritor, una personalidad sobresaliente, quien insistió en que la sociedad es responsable del destino de todos sus miembros) dijo que Steinitz era el talento más grande que había conocido en la vida.

Sigmund Freud refriéndose a Popper expresó:”se delineó con claridad ante mis ojos la imagen de un hombre sencillo y grande que es un pensador y un crítico, al tiempo que un filántropo bondadoso y un reformador”.

Popple admirador de Mozart, no entendía y polemizaba con William del porque este, había cambiado su gusto musical a Wagner. El ajedrecista calificaba a la música de Wagner de particularmente bella, relegando a la de Mozart, comentando que era patentemente inferior.

Cierto día Steinitz estuvo jugando en el “Wiener Schachclub” unas partidas con un violinista. Cuando éste se despidió, ya muy tarde, casi por la noche, le comentó que saldría a la mañana siguiente hacia Bayreuth, Steinitz exclamó: ¿Entonces Ud. verá a Richard Wagner? ¡Le ruego que le diga, que yo, como campeón del mundo de ajedrez, le estoy valorando más alto que a Mozart y que a Beethoven, pues considero su música como la cima del arte!

Otro encuentro similar se dio días más tarde entonces Steinitz preguntó inmediatamente si había transmitido a Wagner sus palabras. Su interlocutor asintió con la cabeza: “Wagner opinó: “¡Su Steinitz entiende tanto de música como yo de ajedrez!”

Se comenta que Steinitz es la agresividad intelectualizada. Combate en el tablero, entabla batallas, dentro de las revistas, discute y lidia con sus amistades. Él no lo niega y comenta: siempre fui arrasado a conflictos que templaron mi espíritu de lucha.

Wilhelm Steinitz se casó con Caroline y tuvo una hija llamada Flora. Ella murió cuando ella tenía 21 años. Caroline murió cuatro años después de eso. Esto afectó mentalmente al ajedrecista quien sufre de nerviosismo e insomnio. Años más tarde se casó por segunda vez y procreo dos hijos.

Intento convencer al maestro, a que conteste a ciertas palabras estimulo y que responda lo que se le ocurra. Él sólo frunce el ceño.

Ajedrez.

-El ajedrez es gimnasia intelectual. El ajedrez no es para almas tímidas. Una victoria por una combinación errónea, aunque sea espectacular, me llena de horror artístico. El ajedrez es tan inspirador que no creo que un buen jugador sea capaz de tener un mal pensamiento durante el juego.

Profesionalidad.

-He sido el primero en defender públicamente el ser un profesional del ajedrez. No hay nada de qué avergonzarse. Siempre he luchado contra la crítica moralista.

Sus columnas de ajedrez en los diarios.

-He escrito para el Fígaro de Londres también publicado artículos en el” New York Tribune”, y en el “New York Herald”.

Talmud.

-A la edad de 13, fui reconocido el mejor talmudista entre los jóvenes de Praga.

El café Romer.

-Ahí jugaba en mi juventud partidas con los ojos vendados.

La Sociedad de Viena de Ajedrez.

-Fui patrocinado por ella, para jugar en Londres el segundo torneo internacional, como delegado de Austria. Fui galardonado con el premio a la brillantez del torneo de su victoria sobre Augustus Mongredien.

Usted viajó por todas las Islas Británicas.

-Sí, dando exhibiciones.

Stauton

La mirada de Steinitz cambia, un vivo rencor, recorre y enciende sus ojos.

- Desde el “Illustrated London News”, fue Stauton -refiriéndose al ajedrecista y editorialista inglés- quien intentó por primera vez pasar ante los ajedrecistas británicos, como un aficionado entre profesionales y como profesional entre aficionados. ¡Qué descaro!

Fue él quien atacó a través de su conexión con los círculos periodísticos, a los mejores maestros del ajedrez con declaraciones falsas sobre los hechos.

Staunton, en su encuentro con Lowe (un jugador profesional alemán, que había tomado su residencia en Londres) publicó al inicio de juego las partidas, pero como Lowe le ganó espléndidamente, con una puntuación de 4 a I y 2 empates, ya no publicó los resultados, de su derrota.

Manipulador como lo fue siempre, escribió una crítica maliciosa sobre las habilidades de su oponente, y lo describió como "sin duda inferior a la gran masa de jugadores ingleses. Staunton inauguró una especie de cruzada patriótica especialmente contra los maestros no ingleses, con expresiones como los extranjeros, mercenarios.

Fue él, quien treinta años después de la muerte de La Bourdonnais, se burló de la lamentable pobreza del maestro más grande de su época. El falseó la realidad cuando Morphy llegó a Londres asegurando que el jugador norteamericano no tenía los fondos necesarios para sostener un encuentro con él.

Staunton jugó un ajedrez trillado, falto de imaginación, sin una pizca de brillo. Siempre he sospechado que la apatía posterior de Morphy y su odio al ajedrez, se debió al trato que recibió del Sr. Staunton.

Adolf Anderssen

Anderssen.

-Fue una de mis luchas más arduas el vencerle. Tiene en su haber dos bellas creaciones, dos partidas conocidas una como la inmortal. De la segunda, soy el responsable de su nombre: la siempreviva.

Henry Bird.

-Uno de los representantes más sólidos de la escuela romántica de ajedrez. Me enfrenté a él en un duelo desigual, ya que él no tuvo ninguna oportunidad ante la solidez de mi juego.

- En su honor llevan nombre una apertura y una defensa: la Apertura Bird y la Defensa Bird contra la Española. Su facilidad natural para el juego lo aproximaba al genio. En 1851 jugó dieciocho partidas con Anderssen, empatando el encuentro. Ganó a Sezn, a Daniel Harrwitz y a Johann Lówenta. Escribió varios libros «Obras maestras del ajedrez», «Aperturas del ajedrez» y «Ajedrez moderno».

Supe que debió hospitalizarse por varias veces, durante su internamiento, escribió un libro más: ”Ajedrez para principiantes”. Bird es otro ejemplo de carácter ante la enfermedad, de no amilanarse ante ella, usando su intelecto ante la adversidad, evitando así el desanimo. A Bird le llamaban el “viejo” curioso mote, para una persona con el espíritu más joven que haya conocido.

Zukertort, Martínez y Mackenzie

-Son muy fuertes. En cuanto a Mackenzie, creo que es un genio. Sólo tienen un defecto no estudia el juego moderno. La culpa es quizá que siempre ha tenido éxito. El juega como jugó Morphy.

Defensa francesa.

-Nunca he jugado en mi vida la defensa francesa, que es la más aburrida de todas las aberturas.

Ataque.

-Sólo el jugador con la iniciativa tiene el derecho de atacar. Cuando usted tiene una ventaja, está obligado a atacar, de lo contrario corre peligro de perder la ventaja.

Cambridge.

-Fui tutor de ajedrez en Cambridge de Randolph Churchill e inicie los partidos de ajedrez entre Cambridge y Oxford.

Tarrasch.

-La escuela moderna comienza conmigo y Tarrasch la continúa. El publicó “Die moderne schachapartie” (El ajedrez moderno) con mis fundamentos teóricos.

¿Existe algún factor que le ayude a triunfar sobre sus rivales?

El ajedrecista ríe a carcajadas y a continuación me explica: Sí desde luego una que es crucial al empezar un torneo, soy el único que no ha de enfrentarse a Steinitz. Ni es cuestión de jugadores sino de estrategias mejores y peores.

Al inicio de una partida las dos fuerzas están en equilibrio. Un juego correcto en ambas partes mantiene el equilibrio y conduce inevitablemente al empate. . Por lo tanto, un jugador solamente puede ganar como consecuencia de un error del oponente. No existen "jugadas ganadoras" . En tanto que se mantenga el equilibrio, el ataque —sin importar cuán hábil sea— nunca puede tener éxito frente a una defensa correctamente ejecutada. Dicha defensa tarde o temprano forzará la retirada y reagrupamiento de las piezas atacantes, con lo que el jugador que hasta entonces atacaba sufrirá una inevitable desventaja. . Por lo tanto, ningún jugador debe iniciar el ataque hasta que haya obtenido previamente una ligera ventaja causada por un error del oponente, ventaja que justifique la decisión de atacar.

Así, al inicio de una partida el jugador no debe buscar un ataque inmediato. Lo que debe hacer es buscar alterar el equilibrio en su favor induciendo al oponente a cometer un error. Esto debe preceder a cualquier ataque.

Innovador.

Ese soy yo. Partí de la idea de que todo plan debe tener una razón, una evaluación de la posición. Así estudié la estructura y la dinámica de la partida, sus diversos elementos Estudié de forma con concienzuda la estructura de los peones. Me percaté que estos determinan la fuerza o debilidad y el potencial dinámico de una posición, supe crear una posición sólida para repeler una ataque injustificado.

Mis principios son: el centro fuerte, las casillas débiles, el alfil malo, el juego contra los peones débiles, los dos alfiles, como desarrollar y hacer permanente la ventaja. Enseño que es incorrecto atacar antes de que el equilibrio de la posición haya sido vitalmente alterado y logrado este objetivo se debe sin dudar atacar o resignarse a perder la ventaja, La defensa en contra de la apertura española fue otra Idea mía.

¿Donde pudo usted probar su teoría?

En el gran torneo de Viena, venciendo a Rosenthal, a Paulsen , a Anderssen, así hasta conseguir catorce victorias consecutivas. Blackburne había hecho también un buen torneo y empatamos el primer lugar. Gané las dos partidas del desempate.

El mundo del ajedrez se quedo perplejo ante mi nueva forma de jugar, que nadie entendía. Había vencido a los magos del ajedrez, al ingenio más sutil, a sus jugadas brillantes, inesperadas y espectaculares. Vencí a los ataques directos al rey. Al romanticismo dentro del ajedrez. Al no enteder mi estilo, me acusaron de traicionar la nobleza del ajedrez.

Sí antes les parecía antipático, después de triunfo, lo fui aún más, me llamaban “cuasimodo”.

¿Sus contemporáneos entendieron su forma de jugar?

-Fui duramente criticado, no comprendían mis conceptos y los despreciaban. Lo cual de daba una enorme ventaja me encerraba tras una muralla de peones, apoyado por mi piezas. Después solo era cuestión de esperar, cuando sus ataques fracasaban, era mi momento de acometer, pero de forma pausada, sin tomar riesgos innecesarios, acumulando esas sutiles y pequeñas ventajas, que mis enemigos me otorgaban, sin siquiera imaginarlo. Hasta que sus posiciones naufragaban.

Lasker vs Steinitz

Lasker.

-Me sentí roto. Mi segunda derrota contra Lasker fue un duro golpe ¿Por qué he sido golpeado de manera tan lamentable? En primer lugar, porque Lasker es el mejor jugador que he conocido, y posiblemente el más grande que jamás haya existido.

El ataque.

-Para poder atacar con éxito sobre el enroque, además de poseer superioridad en ese flanco, se debe poseer el control del centro o al menos el centro debe estar bloqueado para que no permita la reacción central del adversario. Un ataque prematuro en un flanco se defiende contraatacando en el centro y viceversa. Un ataque erróneo suele dejar como saldo un debilitamiento de peones fatal en el final.

La defensa.

-El arte de la defensa es la economía de medios, por eso el mejor defensor es la pieza de menos valor: el peón. Como el peón no puede retroceder, su avance debe ser muy cuidadoso. La imprudencia puede crear debilidades graves y permanentes. Hay que vigilar la estructura de peones durante toda la partida, con vistas al final.

El plan y las variantes.

-La estrategia que es la planificación y la táctica que es el orden exacto de las jugadas, son cuestiones inseparables. Un error en ajedrez, es decir, cometer una imprecisión que genera una debilidad puede ser, principalmente, de índole estratégico o táctico. Son debilidades estratégicas las debilidades estructurales de la posición de los peones, las casillas débiles etc. y en general las debilidades permanentes. Esto incluye en ocasiones el rey expuesto así como piezas inmovilizadas.

Son debilidades tácticas las debilidades temporales, como ser una pieza “en el aire”, mal defendida, peones o piezas expuestas a ataques dobles, piezas clavadas, amenazas de descubiertas, el rey sin enrocar, etc. En general las debilidades estratégicas son difíciles de resolver en pocas movidas y sus consecuencias se notan a largo plazo durante la partida. Las debilidades tácticas pueden resolverse pero hay que hacerlo ya, antes que el contrario utilice la ventaja.

Gambito de Evans.

-La noticia apareció en el New York Sun: “Steinitz acababa de anunciar que ha descubierto una defensa perfecta para Gambito de Evans”. ¡Fue una época diferente!

Torneo de Viena.

-Logré 16 victorias consecutivas. Incluso vencí a: Paulsen, Anderssen, y Blackburne.

Mongredien.

-En ese entonces era muy joven recuerdo haber sacrificado una torre. Me parece que su árbol de decisiones se encontraba en los árboles y arbustos de las plantaciones inglesas (refiriéndose al título del libro de Augusto Mongredien, Maestro de ajedrez, escritor político y economista) Me hace recordar que tanto Morphy como yo, le vencimos.

¿Cómo llevar una partida en el medio juego?

-Construcción de una posición sólida. Uso casi exclusivo de las aperturas cerradas. Ausencia de sacrificios y en general jugadas de relumbrón que carezcan desolidez. Parquedad en los cambios de piezas y peones. Predominio de los ataques lentos o de larga preparación. Acumulación de pequeñas ventajas. Resalto la ventaja del alfil sobre el caballo, potencia.

Formación de puntos débiles en el campo enemigo y utilización de los mismos. Puntos débiles, ejemplos: un peón doblado o aislado, pieza intercluida, pieza aislada. El ataque no se ha de dirigir exclusivamente al flanco donde se halla el Rey. Asegurar el triunfo final para ello es indispensable tener una fuerte preparación en los finales.

Epstein.

-¡Epstein un poderoso banquero! En un lance del juego Epstein me dijo muy molesto: ¡Joven, tenga cuidado!, ¿no sabe usted con quien está hablando?, Creo que no esperaba mi respuesta, por la cara que puso. Esta fue: lo sé perfectamente, usted es Epstein, pero en el ajedrez Epstein soy yo. Y su risa es un estruendo.

La escuela italiana.

-Fundada por Ercole del Río en 1750 Se daba gran importancia a un rápido desarrollo de las piezas para así poder lanzar ataques relámpago contra el enroque rival. A esta escuela pertenecía Andersen.

Anderssen.

-Conocí Anderssen en Londres cuando represente a Austria en un torneo. Él ganó la justa y yo logré el sexto lugar. Fue alguien a quien aprecie. Él junto con Johannes Zukertort inició la publicación de la revista de ajedrez “Deutsche Schachzeitung” en Berlín.

Usted se proclamó cuatro años más tarde: Campeón del Mundo.

-Claro, yo lo merecía. Me parece que al vencer a Anderssen terminé con la época romántica y me declaré Campeón del mundo.

Lasker, Tarrasch.

-De alguna forma mis alumnos

Joseph Henry Blackburne 


Blackburne

-Nuestras relaciones nunca fueron cordiales, él no me reconocía como legítimo campeón del mundo. Entonces dispute con él un match por el titulo y triunfé sobre el austriaco, con un resultado de 7-0.

En una ocasión en Pursell’s, tuvimos una disputa y Blackburne me dio de lleno con el puño en el ojo, que quedó completamente negro, y bien podía haberme noqueado. Y aunque él es un hombre muy fuerte, tiene prácticamente el doble de mi tamaño y podría haberme matado con unos pocos golpes, me enorgullezco de decir que tuve el coraje de intentar escupirle a la cara.

En una segunda ocasión, en París, ocupábamos habitaciones contiguas en el mismo hotel. Yo ya estaba desvestido y me había metido en la cama cuando él vino completamente borracho y empezó a montar bronca. Tras unas palabras, se tiró sobre mí y me pegó en la cara y en los ojos con toda su fuerza, una docena de veces, hasta que mis sábanas y mi ropa de dormir estaban cubiertas de sangre. Pero finalmente tuve la fortuna de liberarme de él y rompí la ventana con su cabeza, lo que le hizo despabilar un poco.

Puedo decir más, que este valiente Blackburne, nunca ha atacado a un hombre de su misma estatura que yo sepa, excepto aquella vez en un barco durante su viaje a Australia, por lo que fue multado en los juzgados nada más poner pie en Melbourne.

A su favor debo decir que hizo una interesante sugerencia para que las partidas no fuesen tan largas: incluir relojes de arena en las partidas. Inmediatamente en todos los torneos se introdujo esta novedad.

Steinitz vs Zukertort.

Zukertort.

-Johannes Zukertort fue discípulo más destacado de Anderssen.

Match contra Zukertort.

-Este fue el primer partido oficial por el Campeonato del Mundo inicio en los Estados Unidos. En el salón había menos de 40 personas. La primera parte del torneo tuvo lugar en Nueva York, al ganar cuatro partidas un jugador, el evento se trasladaría a San Luis, hasta que uno de ellos ganara tres juegos. Y la parte final se jugaría Nueva Orleans. El ganador sería el primero que lograr diez victorias. Déjeme decirle que en la primera etapa Zukertort me llevaba por cuatro juegos a uno. En St. Louis lo igualé.

Por cierto me quejé de los cuadros rojos del tablero que a mi solicitud cambiaron a negro y al color canario. En Nueva Orleans finalmente anote diez victorias. El match duro 11 semanas. Zukertort regresó a Inglaterra y murió dos años más tarde.

¿A Zukertort le afectó su derrota?

-Pienso que así fue.

Usted también tuvo como retadores al título a Tchigorin y Cunsberg

-Sí y los vencí. Chigorin es un genio del ajedrez práctico que considera un privilegio aprovechar cada oportunidad que se le presenta para desafiar los principios de la teoría moderna de ajedrez.

Isidor Gunsberg: de joven se ganaba la vida, sentado dentro de una autómata que jugaba ajedrez, la maquina “Mephisto” Este mecanismo fue creado por Charles Godfried Gumpel, fabricante de miembros ortopédicos. Realizó exhibiciones públicas ante Bird, Blackburne y otros.

Isidor es un fuerte jugador de ajedrez, le ganó a Blackburne, jugó contra mí por el Campeonato Mundial. Lo disputamos en Nueva York. Fue la primera que al perdedor también se le dio parte del premio. Escribió sobre ajedrez por un tiempo en el “London Daily News”.


Morphy.

-Lo consideran el gran héroe del ajedrez norteamericano. Lo he conocido, sostuvimos una charla agradable, placentera. Ambos en nuestra juventud fuimos jugadores de combinaciones. Los triunfamos en contra de Anderssen. El es un hombre con una charla interesante. Paulk es astuto y práctico, una alma viva y un caballero. Fue un disgusto para mí, no poder hablar mucho sobre el ajedrez. Pero su estado mental no lo ha permitido.

Mi carrera ajedrecista comenzó en Viena a finales de 1858 en el preciso momento en que Paul Morphy terminaba su viaje triunfal por Europa.

¿Podría Morphy volver a jugar?

-Bueno, el juego ha dado pasos enormes desde que Morphy dejó el juego de competencia, y la ciencia se ha desarrollado. Morphy tendría que alterar su estilo para adaptarse a las nuevas condiciones. Por ejemplo, Morphy consideraba al rey como un objeto simplemente de ataque y defensa, mientras hoy, el punto de vista moderno es que el rey es una pieza fuerte, para ser utilizado durante todo el juego. Hoy el rey se mueve por todo el tablero para capturar un peón. En los viejos tiempos nunca se hizo.

Pero habría otra dificultad él está enfermo.

-Mire yo sufrí una insolación. Durante semanas no me podía concentrar en nada, no tenía mi energía habitual, menos para una ciencia concreta como es el ajedrez. Por fin me decidí hacerlo, creyendo que este esfuerzo curaría mi mal. Fue una tortura en los primeros momentos, pero sucedió, llego a mí la concentración requerida y ella recuperó mi mente.

Morphy, cuando se sienta a jugar, no puede concentrarse entonces siente que hay algo malo con él, por ello no acude al club. La concentración quizá aleje los problemas de su mente. Estoy convencido de que sus desvaríos son totalmente curables. Debe buscar apoyo, estar bajo un tratamiento médico. Sus amigos deberían apoyarle.

Su desgracia fue haber nacido demasiado rico. Cuando perdió su dinero no pudo soportarlo, y ahora tiene la idea de que existe una conspiración en contra de él, para mantenerlo sin dinero.

¿Cuál sería un resumen de su actividad intelectual?

-Yo soy el primer gran pensador sistemático en el Ajedrez. Yo he sido el mejor profesor de ajedrez desde Filidor. He escrito en el Fígaro, en el “Tribune de Nueva York” en el “New York Herald” Edité la revista internacional de ajedrez, Escribí un libro sobre el torneo internacional de Nueva York, anotando cada una de las 432 partidas. En el libro el instructor de ajedrez moderno, analizo algunas aberturas y escribo una larga introducción, explicando algunas de mis teorías del ajedrez. ¡No lo aburro más!.

Por cierto estoy por escribir la segunda parte. Tan pronto mejore de algunas dolencias. Alguien una vez me pregunto: si perseguía la fama. Dije que yo podía prescindir de ella, pero no del dinero del premio del torneo.

Perder el trono.

-Dos veces lo perdí, en el Match por el campeonato del mundo con el joven Lasker. Debo confesarle que me sentí completamente descompuesto y deprimido. Pensé que no ganaría de nuevo.

Superé un poco el conflicto al ganarle a Kurt von Bardeleben, ese ser extravagante y excéntrico. Recuerdo que no abandono la partida, sino la sala (Steinitz ríe).

Yo con las blancas 1.Txe7+ Rf8 [1...Dxe7 2.Txc8+; 1...Rxe7 2.Te1+ Rd6 3.Db4+ Rc7 4.Tc1+ Rb8 5.Df4+ Tc7 6.Ce6] 2.Tf7+ Rg8 3.Tg7+ Rh8 4.Txh7+ en este punto abandono al público presente, le mostré el final: 4...Rg8 5.Tg7+ Rh8 [5...Rf8 6.Ch7+] 6.Dh4+ Rxg7 7.Dh7+ Rf8 8.Dh8+ Re7 9.Dg7+ Re8 10.Dg8+ Re7 11.Df7+ Rd8 12.Df8+ De8 13.Cf7+ Rd14.Dd6# Jugué magistral, hasta un premio a la belleza conseguí esta partida fue una joya. ¡Calculé un mate en catorce jugadas!

Durante toda la entrevista Steinitz ha tomado de la mesa y vuelto a dejar un artilugio parecido a una cajita de rape de plata. Justo en el momento en que Steinitz tiene entre sus manos el objeto y juguetea con él; curioso, le pregunto por su procedencia.

Steinitz aclara que es un regalo, que le dieron en Rusia, una invención para llamar por teléfono, que es inalámbrico y no usa electricidad.

Electricidad.

-Se ha especulado que esta sustancia recién descubierta e invisible, puede por fin explicar lo sobrenatural: tal vez los espíritus: como Dios, los ángeles y otros. Puede ser demostrado, que de hecho existen entidades eléctricas de algún tipo. Si es así, será sencillo el poderse comunicar con ellos, por medios eléctricos. Con el telégrafo podría ser posible.

Tiempo después lo visite en un asilo mental en la isla de Ward. Pero de sus delirios, de su pobreza, de su indefensión y abandono, no deseo describir nada, baste decir que este genio; el teórico del ajedrez, fue enterrado en una fosa común, bajo la sombra de frondosos árboles.

Es otoño y el bosque se cubre de dorados ruidos.

En 1900 su segunda esposa, internó a Steinitz en el manicomio.